21 de octubre 2003 - 00:00

Se frenan ventas externas de trigo

Las exportaciones de granos se encuentran prácticamente frenadas, no habiéndose hecho negocios con trigo y apenas algunos de bajo volumen en el maíz. Y ésta es una característica que se fue dando durante todo el año comercial, teniendo períodos -como el actual- donde no se concreta ni un solo negocio. El informe del analista Alejandro Ramírez sostiene que «en el caso del trigo en los últimos 20 días no se cerró negocio alguno.

Esto llama poderosamente la atención de los operadores granarios ya que en esta época del año generalmente se termina de colocar el trigo de cosecha vieja y comienzan a buen ritmo las ventas de la cosecha nueva. Pero este año no ocurre esto, teniendo el mercado triguero de exportación un ritmo lento y aletargado».

• Merma

La Argentina lleva vendidos solamente 5.980.000 toneladas de trigo, representando una merma de 41% en relación con lo vendido en la misma época del año pasado, que fue 10.170.000 toneladas. Cabe destacar que, por ejemplo, Brasil compró 450.000 toneladas menos que en el ciclo anterior, Perú adquirió 340.000 toneladas menos, Sudáfrica unas 200.000 toneladas menos, siempre comparativamente a la misma época del año. También debemos considerar que países como Irán e Irak directamente este año no compraron ni un solo kilo, cuando el año pasado ya habían adquirido casi 2.000.000 de toneladas. Aquí habría que reconsiderar posturas políticas y diplomáticas, que muchas veces generan otro tipo de problemas, como son la merma o corte definitivo del intercambio comercial-económico entre naciones.

En lo que respecta a las ventas de exportación de la nueva cosecha, también las cifras son mucho más bajas que las que se generaban en el ciclo anterior.

Hasta el momento se han vendido 680.000 toneladas de trigo cosecha 2003/'04. El año pasado, a esta misma fecha, la Argentina ya había comercializado de exportación más de 1.850.000 toneladas de trigo nuevo. Queda en evidencia los bajos volúmenes de exportación de trigo del corriente año y del próximo. «La gran incógnita es saber si el trigo dejó de ser un buen negocio para los exportadores, o esta baja de volumen ocurre por otros motivos. Echarle la culpa a los productores que no quieren vender, suena infantil y es un comentario avieso», decía Ramírez en su informe.

Dejá tu comentario