6 de enero 2006 - 00:00

También la sequía afecta a Uruguay

La sequía que afecta desde hace un mes a parte del campo uruguayo amenaza a cultivos como la soja y el maíz, que podrían perder hasta la mitad de su producción de la temporada 2005/'06, dijeron especialistas. La soja es el grano que más ingresos por exportaciones reporta a la economía uruguaya después del arroz, cuya producción aún está libre de peligro debido a que es regada artificialmente. Según consultoras agropecuarias, la ocurrencia de lluvias en las próximas dos semanas será determinante para las cosechas de soja, maíz, sorgo y girasol.

«Aún no está cuantificado económicamente el daño, pero cada día que pasa sin llover aumentan los perjuicios. Estimamos que se ha sembrado 30% menos que lo planificado en soja, y además, hay un porcentaje importante dañado», dijo a «Reuters» Carlos Foderé, de la consultora agropecuaria Fadisol.


«En el maíz se ha perdido casi 80%. En promedio, calculamos que en total va a poder recuperarse 50% de lo que se cultivó (de soja y maíz)», agregó Foderé.

Según el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la superficie de siembra de soja proyectada para el ciclo 2005/'06 es de entre 315.000 y 325.000 hectáreas, mientras que para el maíz es de entre 58.000 y 63.000 hectáreas.
Pese a que las consecuencias de la sequía serían graves, aún no estaría en peligro el buen desempeño que la soja mostró en los últimos años. En el ciclo 2004-2005 se implantaron con la oleaginosa casi 280.000 hectáreas, 13% más que en el año previo, mientras que la producción subió 27%, a 478.000 toneladas.

La exportación subió 31% en 2005 y alcanzó las 457.000 toneladas, equivalentes a unos 98,7 millones de dólares.

«En cuanto a la soja, que ocupa la mayor área (de cultivo), no sabemos aún cuánto va a sembrarse o cuántos (productores) van a saltear la (segunda) siembra», comentó Juan Ponce de León, de la consultora Seragro.


Todavía no hay relevamientos sobre el área sembrada hasta el momento. En el Cono Sur pueden sembrarse variedades en dos ciclos llamados de primera y de segunda, que se implanta más tardíamente.

«Estamos en un período de transición, y si llueve en los próximos 15 días, la cosecha va a ser más o menos aceptable, pero aspirar a grandes rendimientos en la mayoría de los cultivos no es posible», agregó Ponce de León.
La falta de lluvias, combinada con las altas temperaturas del verano, también perjudica en el mediano plazo a la producción de ganado para carne vacuna, principal producto de exportación del país sudamericano, debido a la reducción en la reproducción.

Dejá tu comentario

Te puede interesar