28 de marzo 2001 - 00:00

UE: por aftosa aumentó la demanda de carnes exóticas

Bangkok (Bloomberg) - Los consumidores europeos recurren a las importaciones de avestruz, camarón, canguro y otras carnes de países que van desde Sudáfrica y Australia a Tailandia, ya que la enfermedad de la «vaca loca» y la aftosa devastaron los rebaños de ganado de Europa.

Las ventas de camarones tailandeses, canguro australiano y avestruz sudafricano aumentaron espectacularmente por el temor de los consumidores a comer carne vacuna europea contaminada y porque miles de animales británicos y franceses expuestos a la aftosa son incinerados.

En Alemania, las ventas de carne vacuna cayeron a un quinto de su nivel anterior a noviembre
, cuando el país informó sobre su primer caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o enfermedad de la «vaca loca». Los habitantes temen que el consumo de carne infectada con EEB pueda ocasionar una fatal variante humana, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

«De pronto, millones de alemanes están comiendo avestruz», contó François de Wet, director gerente de Mosstrich, segundo matadero sudafricano de avestruces. « Ahora ni siquiera tenemos tiempo de congelar la carne. Está saliendo simplemente enfriada

Al menos 90 personas han muerto a causa de la variante humana de la enfermedad de la «vaca loca». El aumento de la demanda de carne de avestruz del principal productor, Sudáfrica, hizo subir los precios entre 10 por ciento y 15 por ciento en poco más de tres meses, dijo De Wet. « La EEB promovió la carne de avestruz más que lo que todo el sector hubiera podido hacer en 20 años», agregó.

Avestruz

El gusto por la carne de avestruz también aumentó las ventas de los productores europeos. «No queda mucha carne de avestruz en Europa, se ha agotado», dijo Charles Goucher, dueño de OstCorp., uno de los mayores criadores de avestruces en el sur de Inglaterra.

Los problemas del ganado europeo también beneficiaron a los productores de frutos de mar. Las exportaciones de camarones congelados de Tailandia, el mayor productor de este marisco del mundo, subieron 63 por ciento en enero a $ 173 millones, de acuerdo con el ministro de Comercio, aumentando las ganancias de Surapon Seafoods Pcl., Seafresh Industry Pcl. y otros productores.

Precios altos

« Los compradores extranjeros están pagando cualquier precio por nuestros camarones desde el brote de la enfermedad de la 'vaca loca' y luego la aftosa», dijo Paiboon Ponsuwanna, presidente de la Thai Frozen Foods Association, grupo que representa al sector. «La mayoría de los productores están muy atareados tratando de despachar los pedidos en tiempo.»

Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda prohibieron la importación de carne y animales de la Unión Europea después de que el primer caso de aftosa en el ganado francés, informado hace una semana, indicara que la epidemia británica se había propagado a Europa continental.

Las acciones de Surapon treparon 35 por ciento este año, mientras que Seafresh avanzó 30 por ciento y Kiang Huat está 15 por ciento arriba.


Pero ni siquiera los criadores de camarones están libres de los efectos de las enfermedades.
Las ventas tailandesas también se vieron favorecidas por un brote viral en Ecuador, tercer exportador del mundo del producto. Desde mediados del año pasado, esta plaga de los camarones redujo a la mitad la producción del país sudamericano.

El aumento de la demanda de carne de canguro en Europa podría acrecentar las exportaciones 30 por ciento este año, llevándola a 65.000 toneladas, un valor de unos 40 millones de dólares australianos ($ 20 millones), desde 50.000 toneladas en 2000, anunció la semana pasada la
Kangaroo Industries Association.

«
En el último par de años, la demanda mantuvo una tendencia creciente, pero el brote de aftosa la disparó», dijo Frank Zambonetti, quien espera despachar unos 500 kilogramos de carne de canguro, mayormente a Francia, Alemania, los Países Bajos y Bélgica este año desde su explotación King River International Pty, en Australia occidental.

Producción

No obstante, los procesadores de carnes como la de canguro y avestruz enfrentan problemas para aumentar la producción a fin de satisfacer la mayor demanda de sus productos. «Lo único que frena la cantidad que exportamos es la oferta», comentó Zambonetti.

Australia sacrifica alrededor de 3 millones de canguros por año, de una población de 35 millones, la mayoría de los cuales vagabundean libres en las zonas rurales del país.
Un tercio de los canguros sacrificados se usa para producir carne para consumo humano, y el resto para la alimentación de mascotas. En Sudáfrica, alrededor de 70 por ciento de los $ 100 millones anuales que el país obtiene con la exportación de productos de avestruz proviene de las ventas de cueros. La matanza de una mayor cantidad de estos pájaros haría bajar el precio del cuero de avestruz, anulando las ganancias provenientes del aumento de la venta de carne, opinó De Wet.