Urge un mecanismo contra concentración de mercados
El caso del mercado de granos es un ejemplo típico de una elevada concentración, ya que históricamente, en la Argentina y en el mundo, ha sido manejado por un reducido grupo de grandes empresas comercializadoras, que llevaron adelante prácticas de manejo de precios que perjudicaron a los productores de los países periféricos. Es ilustrativa de este mercado concentrado la información sobre los 50 principales exportadores de nuestro país, donde figuran algunas grandes firmas cerealeras mayoritariamente extranjeras, en un ranking en cuyo tope aparece Cargill.
Observando el comportamiento de los países más desarrollados, podemos comprobar una tendencia histórica, que se mantiene y profundiza en los momentos de crisis y recesión. Aunque pregonan las ventajas del libre comercio, en la práctica es muy fuerte la intervención del Estado, que busca beneficiar a sus productores a través de diferentes mecanismos, como el proteccionismo, los subsidios, la regulación y hasta la intervención directa en la comercialización (en algunos casos en forma monopólica, como sucede con Canadá).
En el caso de la Argentina, vemos con preocupación cómo el Estado fue abandonando su rol de orientador y promotor, sin políticas activas para el desarrollo integral de la actividad, lo que en el sector granario tuvo consecuencias graves. La mencionada concentración de la comercialización golpeó especialmente a los más débiles de la cadena productiva, pero también el abandono de las responsabilidades del Estado le quitó la visión estratégica que necesita cualquier proceso de desarrollo.
Por otro lado si no se proyecta con claridad el futuro agroindustrial de nuestro país, corremos el riesgo de perder importantes fuentes de divisas, de trabajo y de bienestar para nuestros ciudadanos.
Es menester entonces contar con una entidad que oriente, regule, promueva y fije el perfil del futuro de nuestra principal fuente de riquezas, e incentive a que estos perfiles vayan plasmándose en concreciones para el corto, mediano y largo plazo. Este proyecto pretende: ser un factor de desarrollo de políticas activas para el sector; crear ámbitos de desarrollo de agroindustrias competitivas; sostener a los productores en el ámbito rural; fomentar el arraigo de la juventud del agro; repoblar los predios rurales y fortalecer las pequeñas localidades rurales.
Convencido de que lo que no se invierte en producción se gasta en asistencialismo, pretendo que este proyecto evite y aun revierta las deformaciones y los déficit que presenta actualmente nuestra estructura productiva, y se proyectan negativamente a nuestra estructura social.
(*Senador UCR-Entre Ríos)


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