2 de agosto 2005 - 00:00

Ya preocupa la cosecha 2006 a citricultores de Tucumán

Los citricultores de Tucumán aún no terminaron con la cosecha2005 y ya están planificando la sobreoferta del añopróximo.
Los citricultores de Tucumán aún no terminaron con la cosecha 2005 y ya están planificando la sobreoferta del año próximo.
Mientras avanza la última parte de la campaña del limón 2005, marcada especialmente por una crisis de sobreoferta para la producción industrial, gran parte de la dirigencia de la citricultura tucumana ya advierte que el actual escenario podría afectar la cosecha 2006.

Al menos, ello se desprende de un informe que realizó «La Gaceta» y que deja planteada la necesidad de un debate interno en el sector para encontrar una estrategia común que defina nuevos rumbos en la actividad.

El Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA) intensificó los controles sanitarios en las fincas y empaques citrícolas tucumanos, debido a la intención de los fruticultores locales de exportar esta campaña 350.000 kilos de limones sobre una producción total de 1,3 millón de toneladas.


«A partir de los monitoreos, en particular en los empaques, no habrá tolerancia para las plagas cuarentenarias -cancrosis y mancha negra-. También estamos efectuando controles en los puertos de salida», aseguró a la prensa el delegado regional del SENASA, Carlos Grignola.

El funcionario destacó que «el hecho de haber menos detecciones de plagas en los puertos por donde sale la fruta implica que se está trabajando mejor en los controles previos, en los campos y empaques».

«Hasta ahora, no tuvimos ninguna detección de cítricos con enfermedades cuarentenarias en destino. No tuvimos problemas con la Unión Europea (UE)», principal destino de los limones tucumanos, precisó Grignola.


El delegado del SENASA, tras reconocer que los controles molestan «un poco», dijo que los productores «están entendiendo que son importantes la inspección y la fiscalización para que pueda garantizarse la calidad de lo que se manda al mercado». Los citricultores tucumanos llevan actualmente gestiones para lograr el ingreso de la fruta tucumana en Estados Unidos, suspendido desde 2001. El agregado agrícola de la Argentina en EE.UU., José Molina, cree que ese objetivo se podrá lograr en un plazo de entre dos y tres años.

«Estamos viendo buena predisposición de EE.UU. para evaluar la propuesta y definir en el futuro la posibilidad de que haya un estudio técnico que demuestre fehacientemente que la fruta, sin síntomas, no transmite las enfermedades que preocupan a EE.UU.», aseveró Molina un mes atrás.

El agregado recordó que los mercados de EE.UU. están cerrados para la fruta argentina desde 2001, cuando fue detectada la presencia de cancro cítrico, por lo que el «SENASA quiere demostrar que el limón argentino no transmite cancro bacteriano, sarna o mancha negra».


• Misión técnica

A principios de junio, una misión técnica de Estados Unidos analizó las condiciones sanitarias de los cítricos argentinos, de manera de resolver la posible reapertura de los mercados de ese país a los limones tucumanos.

Con más de 35.000 hectáreas sembradas con cítricos en toda la provincia (casi 30.000 hectáreas corresponden al limón), los agricultores tucumanos, el año pasado, cosecharon más de 1,1 millón de toneladas de fruta y este año esperan superar esa cifra en 200.000 toneladas.


En tanto, según «La Gaceta-», una fuente de la Asociación Tucumana de Citrus planteó que el ritmo de crecimiento de la actividad está por encima de la capacidad de absorción de los mercados, pero afirmó que el sector no está en una crisis estructural. La gravedad del impacto en cada empresa sobre la producción que no se comercializará está en la mesa de discusión de las industrias, de los finqueros y de los comercializadores. «Nos vamos a acomodar de todo esto, aunque para algunos habrá trauma; pero ahora hacen falta acciones inteligentes, como definir qué lotes seguirán en producción o cuáles tendrán un descanso agronómico o rotaciones», dijo un citricultor.

Según el productor José Fernando Carbonell, durante este año se podrían perder
400.000 toneladas de limón (sobre 1,3 millón previsto). «Buena parte de esa producción va a quedar en los árboles sin ser cosechada, con lo que habrá un grave daño en el volumen, el tamaño y la calidad de la fruta que se cosechará en 2006, y todo esto implicará una gran baja en los ingresos de los productores», dijo el productor a la prensa local.

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