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CGT aceptó ir a otro paro y sólo negociará con Moyano la fecha

La central sabe que en la movilización de hoy se le reclamará otra huelga general. La proyectan para mitad de mayo. El camionero, para el 30 de abril.

La CGT aceptó llamar a un paro nacional, el quinto contra la administración de Mauricio Macri, y una vez finalizada la marcha de hoy al centro porteño comenzará a debatir la fecha para concretarlo. Ante la presión ejercida por los gremios opositores y la falta de respuesta del Gobierno a sus reclamos -entre ellos la demora en destrabar por decreto fondos para las obras sociales-, la central sindical comenzó a proyectar una nueva huelga para mediados de mayo. La determinación final surgirá de un intercambio con el sector disidente que encabeza Hugo Moyano, que como adelantó este diario tenía previsto lanzar esa misma medida para el 30 de abril.

“La dinámica la van a marcar los sindicatos industriales. Nosotros fuimos los primeros impulsores de esta marcha y somos los más afectados por este modelo. El Gobierno vive otra realidad, en su microclima, y no nos va a dejar mucho margen. Creo que para mitad de mayo podremos estar frente a un nuevo paro”, le dijo anoche a este diario Rodolfo Daer, jefe del gremio de Alimentación. La palabra del dirigente guarda especial relevancia por haber sido líder de la CGT y ser hermano de Héctor Daer, actual cosecretario general de la organización, así como referente de los sindicatos del sector fabril que reportan al Consejo Directivo.

El propio Héctor Daer ayer admitió que no se descarta “una medida de acción directa” y si bien aclaró que por el momento “no hay consenso” entre sectores sindicales para el llamado a una huelga general, dejó abierta esa posibilidad para dentro “de un mes o dos meses”. De los sectores más preponderantes de la central obrera, el más refractario a otro paro es el del gastronómico Luis Barrionuevo. El resto, en particular los “gordos” de los grandes sindicatos de servicios y los “independientes” de buen diálogo con el Ejecutivo, permanecerán expectantes al resultado de las tratativas en marcha.

Acercamiento

Con la excusa de la movilización de hoy parte de la “mesa chica” de CGT realizó una gestión diplomática en los sectores que se alejaron de la organización y que representan la mayor oposición a Macri. El 25 de marzo, el estatal Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Rodolfo Daer visitaron a Moyano en la sede de la Federación de Camioneros. Fue el primer intento por acortar distancias en el año entre la cúpula de la CGT y el referente de los transportistas de carga. El jueves de esa semana el gremialista de Alimentación hizo lo propio con el jefe de los mecánicos del Smata, Ricardo Pignanelli, por la mañana, y por la tarde con los líderes de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) en la sede de la Federación Gráfica Bonaerense.

Fruto de esos encuentros la CGT abandonó su reticencia inicial a una nueva huelga. Una de las razones para hacerlo fue constatar que el denominado Frente Sindical por el Modelo Nacional y la Multisectorial 21-F, dos nucleamientos que tienen como protagonista a los Moyano, ya tenían resuelto convocar a un paro incluso a espaldas de la central mayoritaria, como había anticipado este diario. El otro, la demora del Gobierno en publicar un decreto y una resolución comprometidos por los funcionarios para destrabar el desembolso de 14 mil millones de pesos para las obras sociales sindicales y garantizar un flujo de otros $18 mil millones (más intereses) durante los próximos diez años.

Sobrevendrá luego de la movilización de hoy el tironeo por la fecha para el quinto paro contra Macri. Cada sector buscará prevalecer con sus argumentos: los disidentes aliados a Moyano sostendrán el 30 de abril por preceder al feriado del 1 de mayo y generar, así, una medida de mayor repercusión. La CGT llevará la propuesta de los gremios industriales, seguramente más cercana a la mitad de mayo, en tanto que los sindicatos del transporte público de pasajeros (en particular los colectiveros de UTA y los maquinistas de trenes de La Fraternidad) les recordarán a los demás grupos que sin su adhesión ninguna huelga tiene garantizada su contundencia.

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