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Coca-Cola: se define hoy si el Gobierno otorga el plan de crisis

Más allá de la recesión local, la caída de ventas de gaseosas es un fenómeno global que afecta a la compañía. También la sufre su competidor Pepsico.

Hoy comenzará a definirse el futuro de la planta que Coca-Cola Femsa tiene en Nueva Pompeya. Será en una reunión en el Ministerio de Producción, donde se analizará si corresponde darle el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para que aplique un recorte de personal.

La empresa atribuyó sus problemas a la caída de ventas por la crisis económica y la desaceleración del consumo. Esto hizo que pidiera asistencia estatal para instrumentar un plan de crisis en la embotelladora en que trabajan 600 personas.

Las ventas de gaseosas y otras bebidas (además de sus marcas tradicionales tiene otras como Cepita del Valle, Aquarius, Schweppes, Powerade, Crush, HI-C, Fuze Tea, Bonaqua, Kin y AdeS) vienen afectadas adicionalmente por cambios en los hábitos de consumo.

De esta situación dieron cuenta esta semana los resultados globales de Coca Cola y también los de su competidora Pepsico.

Al presentar los números del cuarto trimestre de 2018, Coca-Cola anticipó que sus ingresos van a ser menores durante 2019. Entre las causas de sus flojas expectativas para este año, señaló las variaciones de las divisas, las tensiones geopolíticas (guerra comercial China-EE.UU., Brexit) y lo que definió como “un debilitamiento del sentimiento de los consumidores”.

Esto último se relaciona con los cambios en las preferencias de los consumidores, que están abandonando las bebidas azucaradas por problemas de salud, más allá de que en el caso de la Argentina el fondo de la caída de ventas tiene que ver con la recesión y la pérdida de poder adquisitivo de la población.

En su reporte anual, la multinacional estadounidense explicó que los beneficios netos esperados crecerán 4% este año; esto implica una caída de un punto porcentual frente al crecimiento del 5% del pasado año, cuando llegaron hasta los 870 millones de dólares.

Además, los ingresos del cuarto trimestre fueron de 7.060 millones de dólares, frente a los 7.510 millones del mismo período del año anterior. En la composición de ingresos de Coca Cola las ventas de té y café crecieron un 3% , bajo impulso de productos nuevos. En tanto, las ventas de aguas y bebidas energéticas crecieron apenas 1%. Sin embargo, las ventas de bebidas gaseosas directamente cayeron un 1%, siguiendo una tendencia que se viene haciendo cada vez más marcada año a año.

Pepsico anticipó también una baja de 3% en las perspectivas de ganancias para este año con relación a las proyecciones del mercado que esperaban un aumento de 3,5 %. La compañía también precisó que sus ingresos casi no se moverán: de crecer 3,7% en 2018 prevé una suba de 4% este año, afectada por la cambios en el consumo y el tipo de cambio.

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