Covid-19: si tenés una emergencia médica, no te quedes en casa

La consigna ayuda a disminuir los casos. Pero quienes sufren un infarto o un ACV, una condición crónica, problemas de salud mental o violencia en el hogar no deben aislarse del sistema de salud y tienen que salir buscar ayuda. El hospital es el lugar más seguro.

Desde que la Covid-19 fue declarada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de este año y se dictó la primera cuarentena estricta en el país el 19 de ese mismo mes, se han confirmado más de 27 millones de casos en el mundo y 500.000 en Argentina, superando recientemente la dolorosa marca de 11.000 muertos en nuestro país.

Desde el mismo inicio de la pandemia, la piedra basal de la respuesta para disminuir la curva de contagios, aplanar la curva, preparar el sistema de salud y en definitiva intentar disminuir la mortalidad y morbilidad asociada, ha sido el distanciamiento social (junto con el lavado de manos y un poco después el uso correcto de tapabocas).

Incluso ahora, meses después, con un conocimiento algo más acabado de la patología y sus consecuencias, con mucha más experiencia, pero todavía sin vacuna y sin tratamiento específico, el distanciamiento continúa siendo la medida más efectiva para evitar más casos.

El virus viaja y vive con las personas, el impacto de las superficies inertes y la “transmisión aérea” palidece contra el contacto social cercano. Las personas contagian y se contagian al estar cerca de un enfermo, mayormente desde las 48 horas antes del inicio de los síntomas hasta unos 10 días de iniciados, aunque como todo en esta pandemia, existen circunstancias, como los asintomáticos que dificultan un poco predecir la dinámica de contagios.

“Quedate en casa” ha sido el leitmotiv con el cual los profesionales de la salud le imploramos a la comunidad que eviten la circulación. Yo sigo diciendo quédate en casa para prevenir el contagio de Covid-19, tu casa, con tus convivientes, todos cuidando las recomendaciones es el lugar más seguro…

Quedate en casa, así, a secas, también fue una consigna poco clara (mea culpa). En el mundo y en Argentina también, las consultas de emergencia por infarto cadiaco y accidente cerebrovascular (ACV) bajaron un 30 y hasta 70% en algunas series. Pero no hubo menos casos. Solo más gente que se quedó en casa mientras sufría una emergencia. Si vos o alguien allegado tiene dolor de pecho, pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo, dificultad súbita para hablar o síntomas similares, por favor no te quedes en casa. Una ambulancia de emergencias (SAME 107 o la de tu obra social/prepaga) y la sala de Emergencias son los lugares donde tenés que estar; durante todo este tiempo nos preparamos, el sistema está listo para atenderte y cuidarte, los circuitos covid y no covid están separados para evitar contactos. El infarto cardiaco y el ACV matan y discapacitan rápidamente y cuanto más rápido llegues mejor podemos ayudarte. Si tenés una emergencia, por favor no te quedes en casa y vení… el hospital es el lugar más seguro.

Más allá de su indudable eficacia para preparar al sistema de salud el “quedate en casa” llevó a que se cortaran también muchos de los tratamientos crónicos que los pacientes deben seguir y sus médicos controlar. La telemedicina ha sido un enorme aliado, pero el contacto personal con el equipo que salud es clave. Si tenés VIH no te desconectes de tu infectólogo, si tenés cáncer, tu oncólogo tiene que estar cerca. Si tenés diabetes e hipertensión, tu médico clínico va a estar al pendiente. Si tenés una enfermedad crónica, quédate en casa para prevenir la Covid-19, pero necesitamos más que nunca que estés adentro del sistema cuidado por nosotros.

Quedarte en casa, pero con quien te lastime, ha de ser un tormento. La violencia doméstica (en todas sus variantes), la violencia sexual, de género, contra los niños y las niñas, las situaciones de abuso y humillación intrafamiliar hacen que el lugar que debería ser un santuario, se vuelva una prisión; pedí ayuda; ya. (Tel 144 o por Whatsapp 5491127716463) Si te sentís sin fuerza, triste, con angustia, si pensaste o actuaste para quitarte la vida, si pensás que nada tiene sentido, hay mucho por hacer (Tel 135 desde CABA y GBA, 107 SAME, Emergencias de Prepagas y obras sociales o cualquier centro de salud). No te quedes en tu casa, si el peligro vive en ella.

Todos estos ejemplos, han sido llamados “daños colaterales” de la pandemia. Una fría e impersonal definición de un problema de proporciones incalculables, solitario y silencioso. El daño colateral se corta cuando transmitimos información clara y precisa, sin prejuicios, basada en la mejor información disponible y sin condicionamientos; nadie debe sufrir sin atención médica, con o sin covid. Quedate en casa sólo para prevenir los contagios de Covid-19. Pero no te aísles del sistema de salud... porque en situaciones como las que te conté, sin dudas, somos el lugar más seguro.

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