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"Cuadernos": Cámara presiona a Bonadio para que indague a Eskenazi, Cartellone y Relats

En su resolución ordenó al juez que investigue los 7 listados aportados por Clarens sobre 71 firmas. Apuntó a 4 con nombre propio y condicionó "olvidos" de expediente principal. Incluyó a Perales Aguiar.

Escondida en la resolución en la que confirmó la primera tanda de procesamientos en la causa “cuadernos”, la Cámara Federal envió un fuerte mensaje al juez Claudio Bonadio para que indague a parte de los empresarios “olvidados” hasta el momento en la investigación. Con sutileza, hizo referencia a los listados de firmas que el financista Ernesto Clarens entregó a la Justicia para obtener su status de “arrepentido”. Pero hizo foco en varios nombres propios: Perales Aguiar, José Cartellone, Juan Carlos Relats y el Grupo Eskenazi, que fuera originalmente nombrado por Clarens, quien luego se desdijo, en medio de un tironeo que puso en riesgo la homologación de su acuerdo.

“Cabe señalar que el imputado arrepentido se refirió a diversas firmas, algunas de ellas también mencionadas por (Carlos) Wagner, cuyos representantes aún no han sido convocados, tales como Perales Aguiar SA, Cartellone SA, entre otras; incluidas ciertas empresas cuyos referentes habrían tenido vínculos con algunos de los protagonistas de esta trama -según resulta de público conocimiento-, tales como Juan Carlos Relats SA (JCR SA) o el grupo Eskenazi; encomendándose -en consecuencia- al magistrado instructor, que no dude en profundizar en esas líneas de investigación”, afirmó en su página 52 el fallo de los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. Fue un mensaje elíptico para que los llame a indagatoria, algo que como resaltó Ámbito Financiero, fue sucesivamente escamoteado por Bonadio. La Cámara hizo referencia a los 6 listados provistos por Clarens en sus distintas declaraciones que contenían una nómina de 71 empresas que habían pasado por sus oficinas, indicando detalles de obras, montos y supuestos sobreprecios. Según sus dichos, era un mapa de la cartelización.

Y sobre Eskenazi, los camaristas pusieron a prueba al juez: “Si bien no escapa a este tribunal que el nombrado financista se desdijo de sus manifestaciones en torno a este último conglomerado, lo cierto es que la firma Petersen Thiele y Cruz SA (de activa participación en el Grupo Eskenazi) figura en varias contrataciones públicas relevadas en el informe aportado por la Oficina Anticorrupción -vinculadas al rubro energía-; al igual que Cartellone y JCR SA, que aparecen con distintas contrataciones en el período investigado”, puntualizaron. “La aparición de estas y de otras empresas tornan necesario que el Magistrado (Bonadio) oriente la investigación a fin de dilucidar la responsabilidad que les pueda caber”, subrayaron en relación a los informes que la oficina de Laura Alonso presentó al juzgado. Es por los supuestos beneficios por obra pública que mencionó el financista. Pero la citación de los Eskenazi, ¿podría llegar a contradecir las supuestas exigencias de dinero por parte de exfuncionarios al holding Techint en pos del salvataje de Venezuela?

Los listados de Clarens no fueron los únicos interrogantes que quedaron en un limbo luego de que la Cámara Federal “ordenara” la caótica instrucción de Bonadio. La decisión del 20 de diciembre tampoco salvó los vacíos, ni estuvo exenta de contradicciones, que ahora deberá barajar la Cámara de Casación, con su primera intervención esperada tras la feria. Uno de ellos quedó planteado por el tándem Bruglia-Bertuzzi: “¿Estamos pues en condiciones de afirmar que el dinero al que hace referencia Wagner es el mismo que Centeno menciona en sus viajes? Con los elementos valorados hasta el momento la respuesta puja por aparecer”. Los cuadernos relatan el mecanismo de sobornos con origen en el Ministerio de Planificación. Sin embargo, el otro circuito contemporáneo (y montado presuntamente con anterioridad) señalado por los propios protagonistas incluía al exsecretario de Obras Públicas, José López, que instruía a Clarens a recaudar del reparto que se hacían las empresas de las obras admitido por Wagner. ¿Los empresarios aportaban dinero por dos vías simultáneas? Ninguno de los arrepentidos aportó prueba documental sobre el origen del dinero. La AFIP y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) estaban tras esa pista, quizás, la más relevante a los fines de que pueda ser probada la maniobra en un juicio oral. “Se trate de sobreprecios en las licitaciones públicas o de porcentajes de los subsidios otorgados el dinero podría no provenir mayormente de las ganancias de dichas compañías”, indicaron los camaristas, deslizando la posibilidad de que las obras otorgadas tuvieran cifras infladas, lo que teñiría absolutamente a todas de la sospecha de estar viciadas. ¿Comprometerá su continuidad?

Las firmas referidas especialmente por la Cámara contienen a jugadores fuertes del sistema: Perales Aguiar era una de las de “mesa chica” de la “camarita”, donde se agrupaban los contratistas viales organizados en torno de Wagner. JCR era cercana al kirchnerismo, (al punto de gerenciar el hotel boutique del matrimonio presidencial) al menos hasta la muerte de su titular, aunque sus negocios continuaron ramificándose en UTEs en el interior del país. Cartellone había sido mencionada desde un comienzo por los “arrepentidos”, sin embargo jamás había sido “tocada” por resolución judicial alguna.

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