Pero más allá de historias, de Antonio Rattín en el '66, de Diego Maradona en el '86, y de una guerra que nadie quiere recordar más allá de los caídos en las Malvinas, un Argentina-Inglaterra es esperado por todos.
En cuanto a lo futbolístico, el equipo argentino llega con ventaja, en cuanto a su situación en el Grupo F y también por nivel de juego. Debutó con un triunfo 1 a 0 ante Nigeria y dejó una imagen convincente y sólida que lo ratificó como gran candidato a obtener la Copa.
El equipo argentino practicó en la semana cómo contrarrestar el juego aéreo de los ingleses, uno de sus fuertes, y sabe de la habilidad y rapidez de Owen, como también lo peligroso que puede ser Beckham en un tiro libre.
Los ingleses llenaron de elogios el poderío argentino, y su técnico, el sueco Sven Goran Eriksson, introducirá cambios, por eso apostará a la experiencia de Nicky Butt en lugar de Darius Vassell. Inglaterra necesita el triunfo, aunque tal vez un empate no sería tan mal mirado.
No obstante, este enfrentamiento será un buen parámetro para medir las posibilidades que tienen ambas selecciones de llegar lo más lejos posible en este Mundial.