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Lo cierto es que China fue un rival sumamente difícil y Argentina debió apelar a la experiencia de sus hombres más veteranos para equilibrar un juego que al principio parecía no tener solución. Tal vez el cambio comenzó a darse cuando Getzelevich hizo ingresar a Giani por Bide-gain. Argentina empezó a ser más consistente y más práctica. Primero, en una eficaz recepción, porque no encontraba una respuesta adecuada a esas pelotas subidas para Zhen (el mejor jugador del rival), que no deja-ban que se despegara en el marcador. Hasta ahí el partido quedó en los tremendos remates de Milinkovic, al que luego se sumó Giani y después fue armonizando su juego cuando Weber comenzó a subir pelotas cerca de la red, para que Conte, Elgueta y Spacic (estos dos últimos sanjuaninos) tuvieran espacio para el remate y sacar ventajas. Mucho más cuando el propio Elgueta logró bloquear esos violentos pelotazos que llegaban del lado chino y posteriormente cuando Spacic comenzó a hacer eficaz el bloqueo. Argentina pudo haber definido en el tercero, cuando llevaba 5 puntos de ventaja, pero debió hacerlo en un duro y parejo (hasta los 20 puntos) juego, cuando se pudo haber cerrado antes. De todas maneras, lo realizado fue más que bueno. Informate más
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