Como todo clásico, el partido entre Roma y Lazio dejó mucha tela para cortar. Al gran momento de Erik Lamela, que convirtió un gol y quedó como máximo anotador del Calcio, se dio la buena reacción de los laciares y también hubo tiempo para la violencia.
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En un centro repleto de agarrones, Daniele De Rossi se hartó de que le estiren la camiseta y le propinó un tremendo puñetazo en la cara a Stefano Mauri.
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