Atlético de Rafaela dio el golpe y dejó a Boca al rojo vivo
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Gómez festeja su gol, el que abrió el marcador en la Bombonera.
Si bien las acciones en la mitad de la cancha se repartían, Boca era el que lograba mayor profundidad, aunque sin inquietar demasiado al arquero Esteban Conde.
Jugados 14 minutos, volvió a aparecer Carrizo -otra vez de lo mejor de Boca- para mandar un centro desde la izquierda, directo a la cabeza de Calleri, que forzó a Conde a poner su mano izquierda para evitar la caída de su valla.
El equipo dirigido por Carlos Bianchi intentaba hacer retroceder al rival, pero -si bien manejaba la pelota con Carrizo y Gonzalo Castellani- tenía dificultades para que ese juego se refleje en situaciones de riesgo más allá de tres cuartos de cancha.
En 28 minutos, Conde embolsó sin dificultades la pelota, luego de un cabezazo en soledad de Lisandro Magallán, que parecía tener mayor peligro, luego de un tiro libre ejecutado desde la derecha por Castellani.
De esa jugada llegó un contragolpe y el primer tiro al arco de la visita contra el arco de Agustín Orión: un derechazo de Lucas Albertengo que salió muy lejos.
Así, y cuando el partido era dominado por Boca, llegó el gol de la visita. Daniel Díaz cometió una infantil mano a unos 30 metros del arco, Gómez ejecutó el tiro libre, la pelota se desvió en Castellani, descolocó a Orión y se metió en el arco.
El local sintió el impacto y a los 40 pudo empatar, pero Conde voló y tapó otro cabezazo de Calleri, tras un centro desde la izquierda de Zárate.
Los santafesinos aguantaron bien en los primeros minutos del complemento y a los 9 minutos lograron el segundo gol, que fue casi un golpe de nocaut al ánimo de los locales.
Adrián Bastía puso un pase profundo para Nicolás Royón, que agarró muy mal parado al fondo de Boca, González apareció solo en el área y definió con tranquilidad desde el punto penal para poner el 2-0.
Bianchi movió el banco y mandó dos cambios a la cancha -Andrés Chávez por Gigliotti y Luciano Acosta por el chileno José Fuenzalida-, pero ya era muy difícil levantar a un equipo partido y con pocas ideas.
Boca apenas pudo inquietar con un par de remates desviados, de Chávez y Calleri, y a los 27 llegó el tercero de Atlético de Rafaela, en otra contra punzante, que dolió aún más al local, ya que fue convertido por un jugador surgido del semillero "Xeneize" como lo es "Pol" Fernández.
Los últimos minutos fueron un padecimiento para Boca, que siguió ciegamente chocando una y otra vez contra su impotencia y sus limitaciones.




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