El planteo ultra ofensivo de Guardiola fue efectivo y el Bayern Munich está en semis.
Bayern Munich avanzó este miércoles a semifinales de la Champions League luego de vencer por 3-1 como local al Manchester United en un partido que comenzó perdiendo y que sólo tuvo controlado el último cuarto de hora.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras el empate 1-1 en la ida, el equipo que dirige Josep Guardiola dio otro paso en la defensa del título gracias a los goles de Mario Mandzukic (14m ST), Thomas Müller (23m ST) y Arjen Robben (30m ST). Los ingleses se habían adelantado por un espectacular disparo de media distancia de Patrice Evra (12m ST).
Los bávaros hicieron un primer tiempo impreciso y estático, acusando demasiado la ausencia de piezas claves como los sancionados Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez y los lesionados Thiago Alcántara y Xherdan Shaqiri.
Pero el gol inglés reanimó al equipo y Guardiola logró salir victorioso del partido en el que probablemente más se jugaba desde que llegó al banco del Bayern Munich a principio de temporada.
La estrategia de ambos equipos quedó clara desde el inicio: el Manchester se replegó apostando a la contra e intentando frenar al once ultraofensivo de Guardiola, que unió a Arjen Robben, Thomas Müller, Franck Ribéry, Mario Götze y Toni Kroos por detrás de Mario Mandzukic: más de medio equipo con vocación atacante.
El resultado fue que los ingleses llegaron menos pero con más peligro. Mientras las largas circulaciones del Bayern se diluían una y otra vez en el mar de jugadores visitantes, el Manchester incluso marcó a los 16 gracias a un centro de Rooney conectado por Antonio Valencia, pero el ecuatoriano estaba claramente fuera de juego.
La necesidad de marcar hizo que el United asumiera más riesgos y cediera menos la posesión del balón a medida que avanzaba la segunda parte, lo que abrió espacios para que también el Bayern llegara con más claridad y el partido ganara la emoción que no había tenido en la primera parte.
Manuel Neuer tuvo que intervenir por primera vez en el partido para contener un remate de Sinji Kagawa a los 10 de esa etapa final, y dos minutos más tarde Evra heló a los más de 67.000 espectadores que llenaron el Allianz Arena con un bombazo antológico desde fuera del área que se clavó en el ángulo.
El conjunto muniqués, incapaz de disparar al arco durante una hora, tardó 69 segundos en empatar: Mandzukic se desmarcó de Evra en el área para cabecear un centro de Ribéry y hacer el 1-1. Diez minutos más tarde, Müller culminó la remontada con un disparo mordido desde el punto penal que sorprendió al arquero David de Gea.
Un gol del Manchester aún daba el pase a los ingleses, pero Robben, uno de los más activos en todo el partido, tranquilizó los ánimos y desató la fiesta en Munich internándose en el área en carrera y disparando bajo a la izquierda del De Gea para hacer el 3-1.
La entrada del mexicano Javier "Chicharito" Hernández en el Manchester y del peruano Claudio Pizarro en el Bayern no alteraron el equilibrio de un partido que los alemanes controlaron sin sobresaltos hasta el final.
El Bayern llevaba cuatro partidos sin ganar como local ante equipos ingleses, incluyendo la derrota por penales en la final frente al Chelsea en 2012, uno de los recuerdos más crueles en la historia del club.
La victoria de este miércoles rompió esa estadística, metió a los bávaros entre los mejores cuatro de Europa una vez más y permitió a Guardiola respirar tras 90 minutos de sobresaltos: la defensa del histórico "triplete" de Bundesliga, Copa y Liga de Campeones conseguido por Jupp Heynckes el año pasado sigue siendo posible.
Dejá tu comentario