Boca se consagró campeón de forma anticipada y ya piensa en el Milan
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Los goles de Roberto Colautti, en el primer tiempo, y Matías Donnet, en el segundo, le dieron la corona a un Boca que en el final sufrió por el descuento, de penal, de Christian Gómez.
Boca se quedó con el festejo mayor de forma clara y justificada y lo hizo, primero, por méritos propios, y también por las carencias de los demás.
El equipo de Carlos Bianchi fue líder de principio a fin y cuando parecía que iba a definir el campeonato mucho antes sufrió algunos tropiezos inesperados.
Sin embargo, sus ocasionales rivales en la pelea nunca mostraron la consistencia suficiente y as¡ le despejaron el camino hacia una coronación sin cuestionamientos.
Boca es el mejor equipo del año en la Argentina. Ganó de manera brillante la Copa Libertadores en el primer semestre y en la segunda parte del año apuntó a los objetivos que todos quieren: el Apertura y la Intercontinental.
El partido del 14 de diciembre en Japón, frente al poderoso Milan italiano, será la ocasión ideal para Boca de cerrar un año inolvidable y ratificar por enésima vez la estirpe ganadora de un equipo que volvió a manos del hombre indicado: Carlos Bianchi.
Un Boca que antes que nada es lo que debe ser: un equipo. Un grupo que puede tener una estrella, como este año lo fue Carlos Tevez, pero que aunque no la tenga se las puede arreglar igual para "matar" en el superclásico ante River, superar al difícil San Lorenzo y hoy dar la vuelta olímpica.
El partido con Arsenal tuvo un trámite distinto, en el inicio, al que todos esperaban. Porque los de Sarandí no salieron a cerrarse y aguantar el resultado y a los dos minutos tuvieron una gran chance para anotar cuando Vilallonga quedó sólo abajo del arco y la mandó por arriba de manera increíble.
Boca, que a último momento se quedó sin Guillermo Barros Schelotto y lo reemplazó con Colautti, no se quedó atrás y dejó en claro que quería liquidar todo cuando antes.
Por eso a los seis minutos Limia debió esforzarse para sacar un cabezazo de Schiavi. Hirsig también lo tuvo a los 12 cuando quedó frente a Abbondanzieri y no pudo definir.
Hasta que a los 24 Donnet (una de las figuras) le metió un pase bárbaro para la entrada por el medio de Colautti y el cordobés definió con clase por arriba de Limia para el 1 a 0.
Allí Boca comenzó a hacer lo que mejor sabe: controlar el balón y al rival, poner una marca férrea en el medio y en la defensa y esperar el hueco para las estocadas de Iarley.
Arsenal se quedó sin respuestas y a los 19 del segundo tiempo Boca llegó al segundo, cuando Donnet remató desde afuera del área, Limia hizo un mal movimiento y terminó introduciendo la pelota en su propio arco para desatar la fiesta boquense.
El penal de Clemente Rodríguez a Christian Gómez, convertido por éste, fue sólo una anécdota dentro de una tarde de festejo azul y amarillo, una costumbre "made in" Bianchi y que espera llegar al éxtasis total el 14 de diciembre, en el Lejano Oriente.



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