El estadounidense Justin Gatlin y el jamaiquino Usain Bolt, los dos protagonistas del duelo más esperado del Mundial de atletismo de Beijing, se clasificaron este sábado con facilidad para semifinales de la prueba reina de 100 metros.
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Gatlin, de 33 años, ganó el duelo a distancia a Bolt, de 29, al imponerse en la sexta serie con un tiempo de 9.83, mientras que el caribeño venció en la séptima con un registro de 9.96.
"Sé que Gatlin ganó con facilidad, pero no estoy preocupado. Quiero ir más rápido en la semifinal y todavía más en la final", señaló el bicampeón olímpico de la especialidad.
El estadounidense, dos veces suspendido por dopaje, por lo que cumplió un castigo de cinco años, recibió silbidos por una parte del público chino en la presentación, mientras que el rey de la velocidad fue calurosamente aplaudido.
"Está siendo un gran año para mí. Saqué suficiente diferencia en los primeros 50 metros y luego bajé el ritmo", indicó Gatlin.
Bolt, actual plusmarquista mundial, que busca su tercer oro en el evento en 100 metros, tras ganar en Berlín 2009 y Moscú 2013, siendo descalificado por salida falsa en Daegu 2011, parte como aspirante en esta ocasión ante un Gatlin dominador de la prueba en las dos últimas temporadas.
Las semifinales están programadas el domingo a partir de las 8.10 de nuestro país, mientras que la final se disputará a las 10.15.
Las eliminatorias de 100 metros significaron el regreso de Bolt al Nido del Pájaro de Beijing, el estadio en el que comenzó a trazar su leyenda en los Juegos Olímpicos de 2008.
El hombre más rápido de la historia no lo tendrá tan fácil como hace siete años, cuando se colgó los tres oros en 100 y 200 metros y en la posta 4x100.
Gatlin parece estar en una segunda juventud y llega a la cita china con el mejor tiempo del año, 9.74, lo que sumado a la discreta temporada de Bolt hasta el momento hace surgir la duda de quién es el favorito.
La progresión del nacido en Brooklyn en 1982 en los últimos meses ha venido acompañada de controversia, sobre todo por el pasado del atleta norteamericano, que de 2006 a 2010 estuvo suspendido por dopaje.
Gatlin fue el rey de la velocidad a mediados de la pasada década, cuando ganó el oro en los Juegos de Atenas 2004 y el Mundial de Helsinki 2005.
Un castigo de cuatro años hubiera acabado con la carrera de muchos, pero Gatlin no se rindió y reapareció en 2010. Desde entonces ha conseguido, además de las dos platas mundiales de Moscú, un bronce en los 100 metros de los Juegos de Londres.
Por su parte, el británico Mohamed Farah sumó un nuevo título a su brillante palmarés de los últimos años al ganar el oro en 10.000 metros.
La victoria del británico nacido hace 32 años en Somalia era la sexta consecutiva en pruebas de fondo entre Mundiales y Juegos Olímpicos, una hazaña inédita.
Desde que perdió con el etíope Ibrahim Jeilan en la prueba de 10.000 metros del Mundial de Daegu en 2011, Farah ganó de forma consecutiva la carrera de 5.000 metros en aquella cita surcoreana, a la que siguió los dobletes de 5.000/10.000 metros en los Juegos de Londres de 2012 y en el Mundial de Moscú 2013.
Ahora intentará sumar su séptimo título seguido, con la prueba de 5.000 metros, el sábado 29 de agosto.
El británico entró en la meta, con un tiempo de 27:01.13, delante de los keniatas Geoffrey Kipsang Kamworor (plata con 27:01.76) y Paul Kipngetich Tanji (bronce con 27:02.83).
El joven eritreo Ghirmay Ghebreslassie, de apenas 19 años, dio la sorpresa en la maratón al vencer en la cuarta ocasión que participaba en la distancia, para convertirse en el más joven campeón del mundo de la prueba.
Sus padres querían que fuera a la universidad. Insistieron lo indecible, pero Ghebreslassie no les hizo caso y encauzó su vida al atletismo.
La tercera medalla de oro de la jornada del sábado fue para la atleta alemana Christina Schwanitz, en lanzamiento de bala, con una marca de 20,37 metros.
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