Titulares y suplentes se avalanchan sobre el cuerpo de Cabral, que marcó a los 110 minutos para clasificar a Celta a los octavos de la Europa League.
Celta de Vigo, dirigido por Eduardo Berizzo, venció este jueves por 2-0 en Ucrania a Shakhtar Donetsk, en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League, y selló en el alargue su pase a octavos, dando la vuelta a la eliminatoria, tras haber perdido en casa por 1-0.
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Los españoles forzaron el tiempo extra gracias a Iago Aspas -el mejor jugador del partido-, que anotó a los 90 minutos un gol de penal cometido por el arquero local, Andriy Pyatov, sobre el sueco John Guidetti.
Ya en el suplementario, Gustavo Cabral sentenció el partido y la eliminatoria al marcar tras un córner.
El partido fue un intercambio de ataques entre ambos equipos, que se enzarzaron en un continuo duelo de idas y venidas.
El peligro por parte de los españoles corrió a cuenta del omnipresente Aspas que en la primera parte obligó a estirarse en dos ocasiones a Pyatov.
A cada golpe de Celta replicaban con igual fuerza los ucranianos, que en la segunda parte -como ya hicieran Balaídos- se ordenaron a partir de una zaga firme y segura.
Fruto del orden defensivo el partido perdió intensidad, lo que acabó perjudicando a Celta. Los ucranianos jugaban cada vez más convencidos, sin conceder errores atrás, y comenzaron a rondar con peligro el arco de Sergio Álvarez, que a los 55 repelió un tiro a bocajarro del brasileño Fred.
Sólo tres minutos después, él árbitro anuló un gol a los locales por fuera de juego.
El empuje de los ucranianos activó sin embargo a los españoles que, capitaneados de nuevo por Aspas, comenzaron a hilvanar jugadas de ataque. Lo intentó primero el propio Aspas y segundos después lo tuvo Guidetti.
Las modificaciones de Eduardo Berizzo cambiaron el aire del partido y, a partir del minuto 70, Celta empezó a ser más profundo.
Shakhtar Donetsk tiró de oficio (y, por momentos, de dureza) para hacer valer el gol del argentino Gustavo Blanco en el partido de ida, pero no fue suficiente para frenar el arreón final de los visitantes, que se saldó con el penal que llevó a la prórroga y, de ahí, a los octavos de final.
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