Angel Cabrera se impuso en el 96º Open de la Argentina, que finalizó ayer en la cancha colorada del Jockey Club de San Isidro y significó -además-su primer Abierto de la República y también la primera vez que logra ganar un torneo correspondiente al Tour Europeo de Golf. El registro de Cabrera fue de 268 golpes, 12 bajo el par de la cancha, postergando por 2 golpes al sueco Carl Petterson y por cuatro al inglés Graeme Storm.
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El triunfo de Cabrera se cimentó en una regularidad en los tiros de salida y con los envíos de aprouch. Estos aspectos del juego se hicieron fundamentales en una cancha que no permitía errar el fairway, pues el rough se presentaba duro y bastante alto. Además, el cordobés tuvo el atributo de regular su juego y conservar la paciencia, una virtud que no siempre lo acompañó en el pasado.
Tal vez la definición del campeonato se presentó en el hoyo 16 de par cuatro, cuando Petterson embocó un largo putt de 9 metros, poniéndose a tan sólo un golpe del puntero. Sin embargo, Cabrera tomó resueltamente su putt y también embocó desde una distancia de seis metros, alejándose otra vez del sueco para asegurar el triunfo.
El aficionado Matías Anselmo, con 277 golpes estuvo a tan sólo un golpe de igualar el récord que tiene en este campo desde el año '98 el español Sergio García, con 276 golpes. El otro argentino mejor ubicado fue el defensor del título, Vicente Fernández, quien terminó con 275 golpes; Rubén Alvarez tuvo un registro final de 276, al igual que Ricardo González. Eduardo Romero, otro de los candidatos al título, logró superar algunos inconvenientes físicos y finalizó con un score de 277 golpes.
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