Con el triunfo sobre Perú y beneficiada por el empate de Brasil en la altura de La Paz, la Selección argentina se consolidó como líder de las eliminatorias sudamericanas al sacar 3 puntos de ventaja sobre los brasileños. El sábado, Colombia y Ecuador consiguieron la clasificación para el Mundial de Alemania, mientras que Uruguay, Colombia y Chile disputarán el miércoles (la fecha de cierre) la última plaza que les permita jugar el repechaje ante Australia.
Butrón le convierte el penal a Lionel Messi. El juvenil de
Barcelona fue el jugador distinto. La figura de la selección. (arriba) Riquelme convierte el penal y Coloccini, Crespo, Luis González y Battaglia se unen en el
festejo. A Messi le convirtieron el penal y el mediocampista de Villarreal no falló. (abajo)
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Esta vez la Selección tampoco jugó bien. Fue lenta, previsible, sin muchas variantes en ataque, sin resolver tampoco ese vallado defensivo que le impuso Perú.
Lo positivo, tal vez, fue el último hallazgo de todas las pruebas llamado Lionel Messi: el mejor jugador de la cancha, que tiene otra dimensión futbolística, otra velocidad y una concepción clara a la hora de dar un pase preciso. Fue lo más rescatable de la noche. Lo demás fueron sólo chispazos de Riquelme y alguna « escapadita» de Sorín.
No se puede hablar de la defensa porque siempre le sobraron uno o dos hombres para marcar. Coloccini se quedó en una posición estática y en realidad, el único que se desprendió fue Sorín. En cambio Luis González, Cristian González y Crespo alternaron buenas con malas, poniendo gran voluntad pero a la hora del balance fue poco lo que dejaron.
Se podrá decir ahora que con algunos retoques, caso Mascherano o algún otro jugador en ataque, éste será el equipo base que jugará ante Uruguay y los amistosos hasta que lleguen los partidos definitivos en Alemania. Para encontrar a Messi no hacía falta probar más de sesenta jugadores.
Argentina se encontró con un inmenso campo para recorrer, para tocar, para rotar con comodidad en esa zona central. Hizo circular la pelota por abajo, pero cuando tomó el camino de los laterales terminó indefectiblemente en centros aéreos que invitaba siempre al despeje de los peruanos. Pelotas por elevación en forma reiterada que no complicaban y debilitaba el juego que desarrollaba Argentina en el medio campo.
Con contabilizar las situaciones de gol que hubo se puede tener una imagen de las pocas veces que llegó Argentina al arco peruano y cuando lo hizo se encontró -en tres o cuatro oportunidades- con el arquero Butrón, que sacó no menos de dos goles. Sin embargo, fue el propio arquero que finalmente ayudó al triunfo con esa jugada donde se vio obligado a derribar a Messi cuando tomaba el camino de gol y fue expulsado por ser el último hombre.
Hasta ahí fue el que sacó todos las situaciones de gol que creó Argentina.
También habrá que escribir algún párrafo sobre este Perú que va anteúltimo en la tabla de posiciones de estas eliminatorias, ya sin chances, y que sólo le queda trabajar para mejorar en el futuro.
Digamos que lo más peligrosode este equipo peruano fueron las corridas de Jefferson Farfán y algún intento de Paolo Guerrero. Lo demás fue agrupamiento zonal, despeje, no importaba donde, y tratar de aguantar el cero como se podía, resignando cualquier intento de traslado en el medio campo y en ataque.
Eso fue toda la oposición que tuvo Argentina. En forma permanente siete u ocho hombres sobre su área y, a decir verdad, el único que intentó perforar por abajo fue Messi, que puso en evidencia las razones por las cuales lo compró Barcelona y ya lo tiene en cuenta en la actualidad.
Quedan el partido con Uruguay y algunos partidos amistosos donde este mismo esquema deberá exhibirse pero mostrándose de otra manera. No tan cauteloso, no tan previsible, más dinámico, con otras variantes y una mayor sorpresa.
Hasta ahora a la selección no se la había visto mucho. Ayer sólo quedó la tranquilidad de por lo menos tener un equipo que parece definitivo, pero también la firme sensación de que habrá que trabajar mucho y pronto para alcanzar algún objetivo en esa Alemania que desvela a todos.
En síntesis, ahora en dos días más queda un compromiso sumamente difícil que hay que asumir. A este equipo lo espera el estadio Centenario de Montevideo, con un Uruguay necesitado de un triunfo para alcanzar el repechaje con Australia. Será una prueba bastante interesante para analizar como partido de despedida de las eliminatorias, pero también este mismo equipo tendrá que presentar otras cualidades que hasta ahora no mostró.
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