En las últimas horas se confirmó que los presidentes de la DAIA(Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) y la Unión Argentina de Rugby (UAR), Jorge Knoblovits y Marcelo Rodríguez, realizaron una reunión con el objetivo de hablar sobre los recientes hechos sucedidos con jugadores de la selección nacional de rugby y plantear estrategias para evitar que se viva nuevamente una situación similar.
Según se explicó en el comunicado compartido de manera conjunta por ambas organizaciones, durante la reunión, en la cual también participaron integrantes de las comisiones directivas y staff profesional, desde la DAIA se ofreció el uso de herramientas pedagógicas con las que cuenta la delegación, mientras que se acordó la realización de nuevas capacitaciones para los jugadores de la UAR en todos los niveles.
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El presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits.
Foto: DAIA
“ Se acordó abordar una serie de capacitaciones orientadas a sensibilizar y reflexionar sobre la problemática de la discriminación, y el valor de la diversidad cultural ”, se lee en el comunicado, donde también se explica: “La Unión Argentina de Rugby comenzó en febrero 2020 con ‘Rugby 2030, hacia una nueva cultura’, programa que tiene como objetivo reconocer, responsabilizar y resolver la conflictividad relacionada con el rugby en Argentina, buscando crear una nueva cultura que busque reducir la violencia en todos sus aspectos”.
Por último, los directivos acordaron continuar con el contacto para plantear nuevas estrategias para combatir este tipo de problemas, mientras que se continuará actualizando en cómo avanza la nueva formación que recibirán los jugadores de la UAR.
La polémica por la cual se realizó esta reunión saltó a la luz en los últimos días, luego de que una publicaciones realizadas en la red social Twitter por los jugadores de la selección nacional Pablo Matera, capitán de Los Pumas, Guido Petti y Santiago Socino resurgieron luego de varias años de su realización. En las mismas se leen comentarios totalmente racistas y deplorables por parte de los jugadores, que ya salieron a disculparse por los dichos.
Mientras que en un principio se planteó la idea de expulsar a los rugbiers del combinado nacional, 48 horas después de comunicada esta decisión se optó por dar marcha atrás, explicando que otros compañeros habían amenazado con renunciar a la selección en caso de que las acciones tomadas fueran permanentes. “Muchos jugadores se pronunciaron en favor de los sancionados y algunos hasta amenazaron con la posibilidad de no jugar si se mantenía la postura”, agregó un portavoz consultado.
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