Uno de los mejores jugadores que tiene el fútbol argentino por calidad y jerarquía es Fernando Gago. Sin embargo, desde que volvió a nuestras tierras en febrero de 2013 para vestir la camiseta de Vélez las lesiones no lo dejaron en paz y lo condicionaron al punto que perdió su lugar como indiscutible dentro de la Selección.
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Entre Vélez, donde sólo estuvo seis meses, y Boca, el volante central sólo pudo disputar 88 encuentros de 152 posibles, es decir un magro 57,9% de los partidos. Este cálculo se realizó tomando en cuenta los partidos por el torneo local, las copas internacionales (Sudamericana y Libertadores) y las nacionales (Argentina y Supercopa Argentina).
Su paso por Vélez generó mucha expectativa, pero terminó dejando una muy mala imagen por sus reiterados problemas musculares que lo llegaron a dejar hasta 79 días consecutivos afuera de las canchas. De 29 partidos del "Fortín" en ese semestre disputó tan sólo 9, un 31,1%. Su último partido en el club de Liniers fue coronándose Supercampeón del fútbol argentino tras derrotar a Newell's por 1 a 0, pero se retiró con un sello de lo que fue su fugaz paso por la institución: un desgarro.
A mediados de 2013 llegó a Boca con la lesión que sufrió en su último partido con el "Fortín" a cuestas, por lo que tardó 5 fechas en poder debutar. En su segunda etapa con la camiseta azul y oro en el pecho jugó 79 partidos sobre potenciales 123 encuentros, un 64,2%. Si bien las estadísticas mejoraron en comparación de su etapa en Vélez, continúan siendo bajas para un futbolista de clase mundial.
Tan sólo contando las lesiones en Boca, antes de la lesión sufrida ante River pasó otras 7 veces por la enfermería: la primera rotura del tendón de Aquiles, tres desgarros, dos distensiones ligamentarias y un esguince de rodilla. Esta situación imposibilitó que pueda estabilizarse y recuperar su mejor nivel.
Su presencia en la Selección también se vio afectada, pasando de ser un número puesto en la mitad de la cancha a prescindible. De hecho, en los últimos tres años y medio disputó tan sólo 14 encuentros, de los cuales 6 pertenecen al Mundial Brasil 2014 -la mayoría ingresando desde el banco- y tan sólo 1 a la Copa América disputada el año pasado. El resto son partidos de carácter amistoso.
Nadie duda de las cualidades de Gago, pero su físico le está jugando en contra. Volvió a la Argentina buscando continuidad, pero nunca pudo escaparle a las lesiones, que comenzaron a afectarlo cuando vestía la camiseta de Real Madrid. Habrá que esperar por la evolución del volante de 30 años, pero para volver a su mejor nivel para la última parte de su carrera deberá buscar alternativas para mejorar su condición física y evitar las reiteradas visitas a la enfermería.
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