Desventuras

Deportes

Hace tiempo que no se entienden mucho las pretemporadas de River. Porque las incorporaciones terminan abrochándose después de negociaciones más complicadas y dilatadas que el pago de la deuda externa y después no llegan ni siquiera a estar habilitados para jugar las primeras fechas. Y arrancamos siempre con un pelotón de ilusorias repatriadas históricas que, después de los finales del Chori, Cavegol y David, terminan siendo más humo que un cónclave en el Vaticano.

De los cinco delanteros del plantel no quedó ninguno. Llegó Teo después de una novela como la de Iturbe en el receso pasado. Mora parece que vuelve, de manera tan inexplicable como se fue.

Ramón nos devuelve la sonrisa fuera de la cancha pero adentro la cosa está verde todavía. Lástima que en estos torneos cortos lloras al final los puntos que arriesgas y perdés tontamente al principio. Y el tema de los horarios y la violencia es un carnaval de ineptitudes donde todos terminaran como yo: sentados en su casa viendo los partidos por televisión porque van a prohibir hasta la pelota.

Así y con camiseta alternativa River llegó a La Plata.

-Que distintos eran antes los inicios de los torneos. Las canchas llenas, los equipos completos. Esto tiene menos emoción que un partido de ludo.

El partido fue en sus mejores momentos aburrido. Friccionado, sin ideas, prestándose la pelota y con menos llegadas que un aeropuerto cerrado.

En el primer tiempo se destacaron levemente por encima del resto Carbonero, Lanzini y Ferreira que intentaron sin demasiada claridad llegar al arco del Lobo.

A los 15 minutos lo tuvo Manu con un cabezazo que se fue rozando el palo.

El Cholo estaba Cholo y con muy poco River se las ingeniaba para ser más que el Lobo. Pero ese poco no alcanzaba.

-¡Vamos River!...Tenemos menos volumen con un Winco.

En el segundo tiempo, a los 15 minutos, Gimnasia tuvo la más clara cuando en dos oportunidades de una misma jugada pudo abrir el marcador. Y casi llegando a la media hora, el arbitro cobró un dudoso penal que le dio finalmente el triunfo a Gimnasia.

-¡¿Qué cobrás Ceballos?! ¡¿Mancha?!

El arquero Monetti ahogó dos veces el grito de gol, una vez desviando un remate de Carbonero, y luego un cabezazo del Cholito Simeone.

Gimnasia se metió atrás, apeló con demasía al foul táctico y se llevó inmerecidamente un triunfo con una decisión polémica del árbitro.

La falta de previsión y la lentitud par5a definir refuerzos nos expuso falto de nombres en la primera fecha. Aprendamos alguna vez y para siempre

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