La participación de Lindsey Vonn en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 terminó de manera abrupta y dramática. La múltiple campeona del esquí alpino mundial sufrió una fuerte caída durante la prueba de descenso y tuvo que ser evacuada en helicóptero desde la pista Tofana, en los Dolomitas, ante la mirada consternada del público y de sus rivales.
La esquiadora de Estados Unidos, que competía a los 41 años y atravesaba un exigente regreso olímpico, perdió el control en el primer sector del recorrido luego de enganchar su bastón derecho con una de las banderas del trazado. En ese momento lideraba la prueba con una mínima ventaja sobre la alemana Emma Aicher, lo que volvió aún más impactante el desenlace.
La dura caída de Lindsey recorrió el mundo
Las imágenes de Vonn tendida sobre la nieve recorrieron el mundo. Durante varios minutos permaneció inmóvil, con visibles gestos de dolor, mientras los equipos médicos ingresaban a la pista. La organización decidió colocar música ambiente para atenuar los gritos que se escuchaban desde el lugar del accidente, en una escena que reflejó la gravedad de la situación.
La transmisión de la BBC captó la reacción de la ex esquiadora y comentarista Chemmy Alcott, quien expresó su angustia en vivo: “Jamás pensé que esto terminaría así, con ella inmóvil al costado de la pista. El riesgo era enorme y el impacto en una caída de este tipo es brutal”. También la estadounidense Breezy Johnson se mostró visiblemente afectada al observar la repetición del golpe.
El accidente cobró especial relevancia por el estado físico en el que Lindsey Vonn afrontaba la competencia: posee una prótesis de titanio en la rodilla derecha y recientemente había sufrido una grave lesión en la rodilla izquierda. Pese a ello, decidió competir, en lo que había sido uno de los regresos más resonantes del deporte invernal.
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