El entrenador de San Lorenzo, Omar Asad, desmintió que haya pensado en renunciar y aseguró que sólo piensa en ponerle el pecho a la situación. "Tenemos que trabajar todos para el mismo lado para salir adelante.", dijo.
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Luego del apriete de los barras a los jugadores del último miércoles y la agresión a Jonathan Bottinelli el clima en San Lorenzo quedó enrarecido. "El clima para trabajar es muy hostil. Quedamos todos muy dolidos y golpedos", manifestó Asad, quien aseguró que el grupo quería jugar el domingo ante a All Boys, aunque la suspensión del partido les viene muy bien: "Nos sirve para descomprimir la situación".
En cuanto al futuro de Bottinelli en el club, Asad aseguró que lo llamó varias veces, pero que no le contesta el teléfono: "Es entendible debido a la situación que vivió".
Finalmente, aseguró que los jugadores no se pelearon en el vestuario y que ningún futbolista le manifestó que esté en desacuerdo con él. Sin embargo, dejó entender que había algunas fracturas en el grupo que "se van a ir arreglando" y que por el momento no tomará medidas drásticas "para no generar malestar en el grupo".