Luego de otra nueva actuación brillante en Barcelona, Lionel Messi volvió a sorprender a sus compañeros. Esta vez en el entrenamiento post triunfo ante Celta, el plantel catalán tuvo una visita de lujo: el cantante Eros Ramazzotti.
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Venerado por Messi, el cantante se acercó hasta la ciudad deportiva y se dio el gusto de patear la pelota junto al rosarino, Sergio Busquets y Andrés Iniesta, bajo la atenta mirada del entrenador Luis Enrique.
Fue ahí cuando ocurrió lo increíble. Tras un pedido del cantante italiano, Messi accedió al desafío de hacer un gol desde atrás de un arco y a una distancia no menor a los 20 metros.
Entre risas, el capitán del seleccionado argentino agarró la pelota, hizo "jueguito" y la puso en sobre el césped. Le pegó y ante la atónita mirada de sus compañeros, el balón picó e ingresó al arco que le habían pedido.
Ramazzotti lo abrazó sin poder creer lo que había visto.
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