El Real Madrid y el Barcelona volverán a verse las caras a doble partido desde el próximo miércoles en los cuartos de final de la Copa del Rey, en una eliminatoria en la que posiblemente se juegan algo mas que el pase a semifinales, pues el que salga victorioso dejará "tocado" al rival.
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Este enfrentamiento, que llega demasiado pronto, podría tener consecuencias en el devenir del resto de las competiciones. De lo que no hay duda es que el Real Madrid y el Barça se tendrán que poner las pilas en plena cuesta de enero. Un mes que debería ser de recuperación de cara al final de temporada ahora se ha convertido en decisivo.
El año pasado la Copa fue un bálsamo para los madridistas que volvieron a alzar un trofeo y además ante la mirada de su gran rival.
Pero desde la llegada de Guardiola al banco azulgrana, en la temporada 2008-09, la supremacía del Barcelona respecto a los "Merengues" ha sido evidente. En Liga han jugado en siete ocasiones con seis victorias del equipo catalán y un empate.
En Liga de Campeones, en estas tres temporadas y media, se han enfrentado en una eliminatoria que le dio el pase a la final al "Barça", con una victoria para ellos y un empate.
Precisamente la Copa del Rey es en la única competición en la que sale victorioso Real Madrid, al imponerse en la final de la pasada temporada disputada en Mestalla por 0-1 con un gol de Cristiano Ronaldo.
La cuarta competición en la que se han visto las caras en la "era Guardiola" fue en la Supercopa de España 2011, en agosto pasado, donde Messi y compañía volvieron a doblegar al equipo de Mourinho y alzarse con el que sería su primer título del año, tras empatar en el Bernabéu (2-2) e imponerse en el Nou Camp (3-2).
Una victoria del Barcelona supondría además un paso muy importante en el "sueño" azulgrana para la temporada 2011-12, cifrado en obtener los seis títulos posibles que se disputan en una misma temporada.
Hasta ahora, ya ha dado cuenta de la Supercopa de España y de la de Europa, además del Mundial de Clubes. Quedan pendientes la Copa, la Liga y la Liga de Campeones. Para todas estas competiciones su máximo rival no es otro que el Real Madrid. La próxima semana será el primer asalto pero, ni mucho menos, el último.