Yasuhiro Suzuki puso esteroides en la bebida de un compañero.
El remero japonés Yasuhiro Suzuki se convirtió en el "Tonya Harding del canotaje" al conspirar contra un compañero más joven con el que competía por un pasaje a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
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Si bien no llegó tan lejos como la ex patinadora estadounidense, quien en 1994 mandó a partirle la rodilla a su compatriota Nancy Kerrigan para sacarla de competencia y luego fue expulsada de por vida, Suzuki pareció emularla.
Sabiéndose en desventaja frente a un rival más joven, el remero japonés de 32 años preparó un "brebaje" que contenía una sustancia prohibida y se lo ofreció a beber a Seiji Komatsu, siete años menor, antes de la competencia.
Suzuki confesó luego que la bebida contenía un esteroide anabólico (Metandienona), comercializado con el nombre de Dianabol, detectada luego en la muestra de su colega tras la prueba realizada en septiembre en la prefectura de Ishikawa.
Komatsu y Suzuki habían sido compañeros de equipo hace un año en el Mundial de canotaje de República Checa, pero a éste poco pareció importarle cuando compitieron por un pasaje a los Juegos Olímpicos que Japón albergará por segunda vez en la historia.
La federación nacional presiona ahora para que Suzuki sea expulsado de por vida, pues considera que se trató de algo más grave que un simple caso antideportivo, como el robo o el sabotaje de elementos de entrenamiento, algo más comunes.
La agencia antidoping japonesa, en tanto, confirmó que se trata del primer caso de un atleta que resulta positivo sin tener conocimiento de haber ingerido la sustancia que se le detectó en la muestra. Komatsu había apelado la sanción que le aplicaron por doping y logró demostrar su inocencia con la confesión de su colega y "saboteador".
"Un hecho de esta naturaleza debe ser reprobado pues, además, representa un golpe tremendo para la credibilidad y la imagen de todos los deportistas japoneses de cara a los Juegos Olímpicos", afirmó Toshihiko Furuya, titular de la federación nacional. "La lealtad y la correción son dos virtudes irremplazables cuando uno habla de deporte", completó el dirigente.
Suzuki podría correr ahora la misma suerte que Harding pues también él atentó contra un compañero de equipo, aunque sin ser tan drástico como lo fue la ex patinadora estadounidense, que usó a su ex esposo (Jeff Gilooly) para lastimar a su colega.
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