Terminó el partido y Verón se va preocupado. Estudiantes
empató con Huracán y quedó a dos puntos del ahora único
líder, River.
Estudiantes no pudo con el «embrujo» del Estadio Diego Armando Maradona y aunque estuvo en ventaja desde los 5 minutos con un discutido penal, terminó empatando con Huracán y quedó a 2 puntos de River.
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En el estadio de La Paternal juegan de local, una semana Argentinos Juniors y otra, Huracán, y entre los dos llevan 25 fechas sin derrotas.
Estudiantes conocedor de las dificultades de este estadio por las dimensiones de su campo de juego salió a presionar en campo contrario y se encontró muy pronto en ventaja, por un penal concedido por Saúl Laverni, quien interpretó como intencional una mano de Puertas dentro del área, que pareció totalmente casual. Verón derrotó a Barovero desde los 12 pasos y puso al equipo platense en ventaja.
Estudiantes después cometió el error de retroceder sus líneas y dejarle la iniciativa a Huracán que de a poco lo fue acorralando en su campo, hasta que Federico Nieto empató con un cabezazo.
Después del gol reaccionó a Estudiantes y con Verón como eje retomó el dominio del partido creando dos situaciones claras de gol que encontraron a un seguro Barovero.
En el segundo tiempo Huracán se adueñó de la pelota en la mitad de la cancha, con un gran trabajo de Patricio Toranzo en la recuperación y empezó a inquietar en ofensiva con los desbordes de Omar Zariff y Federico Poggi.
Tuvo el triunfo a su disposición, pero primero Franzoia y después Federico Nieto chocaron contra la seguridad de un Andújar que terminó siendo la figura de la cancha.
Roberto Sensini intentó darle más velocidad a su equipo con los ingresos primero del paraguayo Bogado por el inoperante Lázzaro, después de Enzo Pérez por Diego Galván y por último de Salgueiro por Moreno y Fabianessi, pero nunca pudo tener el control del partido, por lo que con el correr de los minutos se fue resignando a un empate que le complica la posibilidad de salir campeón.
Huracán, en cambio, insistió hasta el final buscando un triunfo que mereció, pero no pudo lograr.
Estudiantes sabe ahora que no depende de sí mismo. Que debe ganar los dos partidos y esperar que River, aunque sea empate uno para ir a un desempate. Pero también sabe que los milagros en fútbol son posibles.
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