Muy contrariado por la tragedia evitable, Traverso responsabilizó a "quienes son los encargados de habilitar o no el circuito" y aseguró que "esto no pasa más seguido pura y exclusivamente por la suerte".
Luego arremetió contra la ACTC, por las condiciones que le ofrecieron al médico luego del accidente mortal en Balcarce. "El médico de la ACTC me dio vergüenza. Lo tuvo que subir en una camilla, y ponerlo en un furgón. Le cobran mucho a los corredores por cobertura médica para que los traten así", argumentó. "Los negocios del automovilismo hace que se cuide poco al piloto", agregó ofuscado.
Sobre el momento del accidente explicó que "el cuerpo de bandilleros nunca flameó la bandera amarilla (que es la que obliga al piloto a desacelerar y que nadie lo pase). El chico que lo chocó (Néstor Girolami) iba a diez segundos de Falaschi y si la bandera hubiese aparecido, le sobraba tiempo para frenar".