és Tottenham tuvo una severa respuesta a la rebelión de su futbolista estrella, Luka Modric, quien no quiso entrenarse por su intención de emigrar a Real Madrid. La institución de Londres decidió multarlo con 100.000 euros por negarse a entrenar y a viajar con el equipo a la pretemporada que hará en Estados Unidos. Un capricho que le salió caro a Modric, que recibirá 80.000 libras, correspondientes a dos semanas de sueldo, menos en su próximo salario. Lo notable es que la multa fue aconsejada por el técnico del equipo, el portugués Andre Villas-Boas. "Creo que Modric se equivocó. Esto va a ir en contra suya. Empeoró la situación con lo que está haciendo y ahora el presidente está muy enojado", afirmó el técnico en el aeropuerto de Heathrow, antes de partir hacia Norteamérica.
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