Hay suficientes votos de esas tres confederaciones para derrocar a Infantino, pero no hay garantía de que todos los miembros de estas asociaciones voten de la misma manera. Qatar, por ejemplo, miembro de la AFC, ha declarado que apoya plenamente al presidente de la FIFA.
En medio de esta agitación, han surgido informes que alegan que Infantino ha estado intentando conseguir el apoyo de Trump y su administración para salvar su posición en apuros, afirmaciones vehementemente negadas por la FIFA.
A medida que aumentaba la presión, The New York Post afirmó que Infantino estaba "rogando a Trump y a la Casa Blanca que le salvaran el puesto". La publicación informó que Infantino buscó conversaciones privadas con el secretario de Estado Marco Rubio y había "intentado repetida y fallidamente contactar a Trump por teléfono" desde que su plan de venta de activos comerciales colapsó.
El supuesto acercamiento a Trump no carece de precedentes, dada la pasada alabanza del expresidente de los Estados Unidos hacia Infantino. Durante la reciente Copa Mundial, Trump elogió al presidente de la FIFA después de que se suspendiera la tarjeta roja del jugador estrella de Estados Unidos Folarin Balogun contra Bosnia.
"Este hombre es un hombre inteligente y duro, Gianni Infantino. Es un hombre inteligente y duro, y su reputación se ha disparado porque el trabajo que ha hecho ha sido excelente", afirmó Trump. El mandatario también entregó el trofeo a los ganadores, el Chelsea, en la Copa Mundial de Clubes Inaugural, celebrada en Estados Unidos en 2025, y más tarde calificó la Copa Mundial de este verano como "uno de los eventos deportivos más grandes de todos los tiempos".
The Telegraph afirmó además que Trump haría "todo lo que estuviera en su poder" para salvar a Infantino, habiéndole tomado cariño después de que ayudara a Estados Unidos a organizar la "mejor Copa Mundial de la historia".
Sin embargo, la FIFA ha refutado enérgicamente las afirmaciones de The New York Post. En un comunicado en X, declaró: "El presidente de la FIFA no ha realizado ninguna llamada al presidente de los Estados Unidos, ni a ningún miembro de su administración, en los últimos días. Es pura ficción". Esta negación fue secundada por Dylan Johnson, Subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales.
A pesar de las negaciones oficiales, The New York Post mantuvo su reportaje, argumentando que una fuente de alto nivel de la FIFA insistió en que la llamada había sido programada pero fue cancelada después de una atención no deseada. Un informante familiarizado con el asunto comentó sobre los supuestos motivos de Infantino: "Quería conectarse con el secretario y hablar sobre cómo el fútbol puede ser una forma de poder blando para Estados Unidos. Pero todos sabemos que se trata de la protección de su puesto. No se trata de nada más en este momento". Una segunda fuente dijo que Infantino "está buscando aliados destacados que lo apoyen públicamente".
Trump-Infantino: una relación nacida del poder y la ambición
El fútbol es una de las industrias de entretenimiento y ocio más grandes del planeta. A nivel global, el mercado del fútbol mueve más de u$s50.000 millones anuales. Si se midiera como un país, su economía equivaldría a la de una potencia mediana (como Suiza o Países Bajos), ubicándose entre las 20 economías más grandes del mundo.
Esta usina generadora de divisas llamada fútbol despertó la atención ambiciosa de los Estados Unidos que, a través de su presidente Donald Trump, busca no quedarse afuera de esta gran negocio global.
Donald Trump y Gianni Infantino comenzaron con once meses de diferencia a transitar sus caminos como presidente de los Estados Unidos y la FIFA, respectivamente.
En mayo de 2015, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos expuso décadas de sobornos y fraude y lavado de dinero vinculados a los derechos de televisión y marketing deportivo y la elección de las sedes de Rusia 2018 y Qatar 2022.
Casualmente, Estados Unidos se había postulado como sede para los dos Mundiales, pero luego se retiró para el de 2018 pero mantuvo su candidatura para el que finalmente se adjudicó Qatar y que coronó a la Argentina como campeón del mundo.
Este famoso caso denominado “FIFA Gate” desembocó con la mayoría de la alta plana de la FIFA detenida y la elección de Gianni Infantino al frente del ente del fútbol mundial, quien asumió el 26 de febrero de 2016 y fue reelecto en dos oportunidades: 5 de junio de 2019 y 16 de marzo de 2023.
Once meses después de la asunción de Infantino, Donald Trump se hizo cargo de la presidencia de los Estados Unidos, en su primera reelección, un 20 de enero de 2017 y volvió a ser reelecto el 20 de enero de 2025.
Como si todos los caminos condujeran hacia Roma, FIFA le otorga en 2018 la organización del Mundial a Estados Unidos para el 2026.
Esta acción demostró que, más allá de los sabidos manejos que existen en el fútbol, la intención de los Estados Unidos era ingresar en el negocio.
A partir de ese momento, los Estados Unidos comenzó a invadir las entrañas de FIFA. A Infantino la presión se le hizo insostenible y quedó atrapado por el ambicioso interés estadounidense de ingresar al mundo del negocio del fútbol.
Tal vez, para no terminar como sus antecesores en la FIFA, comenzó con grandes creaciones de nuevos torneo y cambios de reglamento: instauró el Campeonato Mundial de Clubes, que se disputó por primera vez el año pasado y donde, obviamente, Estados Unidos fue el organizador.
De esta forma, Infantino sumaba a Trump y a su familia, con la creación de la FFE, al mega negocio del fútbol.
La cercana relación entre Gianni Infantino y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no cayó bien en la UEFA quien, ya durante el desarrollo del último Mundial, comenzó a mostrar su oposición a ciertos manejos del actual titular de la FIFA.-
@X.com
Marcha atrás y pedido de disculpas
Las duras críticas y las amenazas de la UEFA llevó a Infantino a convocar la semana pasada a los miembros de la junta directiva a la oficina de la FIFA para África, en Rabatt, Marruecos, para pedir disculpas por los "errores" cometidos por sus polémicos planes para vender participaciones a inversores privados de los torneos.
El organismo rector del fútbol mundial emitió un comunicado de apoyo cuatro horas después de finalizar la reunión.
Gran parte de las críticas han surgido desde el seno de la propia FIFA, incluso por parte del secretario general, Mattias Grafström, quien estuvo presente en la reunión.
En un memorando interno enviado al personal de la FIFA el martes, Grafström escribió que la situación constituía "una serie de acontecimientos lamentables y reprobables". Sin embargo, en un comunicado posterior a la reunión, Grafström y la junta directiva "reafirmaron su pleno apoyo" a Infantino como presidente.
Infantino y Grafström también enviaron una carta firmada a los vicepresidentes, al Consejo y a las 211 asociaciones miembro de la FIFA, expresando sus "sinceras disculpas" por los errores cometidos y comprometiéndose a "evitar que vuelvan a ocurrir".
Ambos fueron fotografiados asistiendo juntos a un partido de la Copa Africana de Naciones Femenina en Rabat tras la reunión.
Infantino había ofrecido u$s40 millones a todas las asociaciones si respaldaban una propuesta de inversión privada en sus torneos
-incluidos los Mundiales masculino y femenino- a través de una nueva filial, la FFE.
La FIFA declaró que, durante la reunión se "reconocieron" los "errores" relacionados con la FFE, que "no era la intención" que el Consejo de la FIFA y las asociaciones miembro "se sintieran excluidos del proceso" y que "el proceso debería haberse gestionado de otra manera".
El órgano rector añadió que reconoce que "también se cometieron errores después de que la propuesta se filtrara a los medios de comunicación”.
No obstante, la organización también indicó en el comunicado que "no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso, y tomará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación".
Lo cierto es que la reelección de Infantino el próximo año, sin oposición alguna, ya no parece estar garantizada. Las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el 17 de marzo, de repente parecen mucho más inciertas.
Comunicado conjunto de UEFA, AFC y CONCACAF contra infantino
Más allá del pedido de disculpas, el proyecto fallido de FIFA Forward Enterprise dejó serias secuelas sobre la imagen y confianza de Gianni Infantino. A tal punto que en las primera horas de este lunes la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf difundieron una carta conjunta en la que cuestionaron duramente la conducción del presidente de la FIFA y rechazaron la explicación oficial sobre el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
El documento, firmado por los presidentes de las tres confederaciones, Aleksander eferin, Salman bin Ibrahim Al Khalifa y Víctor Montagliani, sostiene que el conflicto no tiene que ver con el dinero ni con las decisiones ya tomadas sobre los Mundiales o la distribución de recursos. "Esto es algo más fundamental: la integridad del juego y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo", plantearon.
Uno de los puntos más duros de la carta apunta a la explicación que Infantino y el secretario general Mattias Grafström dieron después de la reunión celebrada en Rabat. Las tres confederaciones consideran que “Reducir lo ocurrido a un problema de comunicación es insuficiente”.
"El liderazgo en el fútbol no es un bien que se posea. No consiste en ostentar —ni en exigir— el poder para ejercerlo. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que lo confía. Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando una persona se antepone al colectivo que le ha confiado la autoridad, ese deber ha sido abandonado", dijeron en la carta.
En su escrito, las confederaciones remarcan que no es un tema de "dinero", de "perder apoyos" o "replantearse la ampliación de las competiciones", algo que fue tomado de forma "conjunta", sino de "la integridad del fútbol y la integridad de quienes han sido elegidos para dirigirlo".
A su juicio, la reciente carta de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 federaciones miembro en las que explicó su proyecto de vender una participación de la Copa del Mundo, fue un "error de juicio": "Una propuesta presentada en un plazo muy ajustado, sin una consulta significativa, y que se impulsó hacia una fecha límite antes de que las federaciones miembro pudieran examinar adecuadamente sus términos, no es fruto de un descuido, sino de un diseño destinado a limitar el escrutinio".
Por ello, se acusa a la FIFA de "violar" la confianza de las instituciones a las que está "llamada a servir".
Asimismo, criticaron que la revisión del informe que se presentará al Consejo de la FIFA no se haya hecho a través de un tercero "totalmente independiente", a la vez que mostraron su rechazo por la representación de un solo cargo electo en la reunión de la dirección celebrada recientemente en Marruecos.
"Esta reciente reunión, en la que se convocó en el extranjero a un número selecto de miembros del Comité de Gestión de la FIFA —y no al Comité al completo—, en lugar de que los dirigentes se desplazaran a Zúrich para dirigirse al corazón de la FIFA, su personal, no hace sino reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos ha llevado a esta situación. No es la conducta propia de un guardián del fútbol, sino de alguien que cree que el fútbol le debe rendir cuentas a él", afirmaron.
Como conclusión, las confederaciones solicitaron el "respeto" a la unidad y, a sus dirigentes, que "sirvan" al fútbol y no "pretendan mandarlo".
"Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber transparencia. Estas no son las cualidades que el fútbol merece en sus dirigentes. Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni por nuestra cuenta, sino juntos, y por el deber que tenemos para con el fútbol al que servimos", concluyeron.
Alexander Ceferin, presidente de la UEFA, encabeza la dura oposición contra la reelección de Gianni Infantino al frente de la FIFA.
@X.com
Guerra sucia
Ante esta andanada de acusaciones, la FIFA describe estos acontecimientos como un "esfuerzo concertado y continuo" para destituir a Gianni Infantino de su cargo como presidente del organismo rector del fútbol mundial.
Esto se produce tras un reportaje publicado el fin de semana en el Daily Telegraph, en el que se afirmaba que la UEFA pagó una suma de seis cifras a una supuesta amante de Infantino cuando este era su secretario general. El Telegraph no reveló la identidad de la persona implicada.
Un portavoz de la UEFA declaró que estaban al tanto de las acusaciones y que podían confirmar que se había efectuado un pago de indemnización a la persona en cuestión, junto con el pago de las tasas de un máster en administración de empresas (MBA) en una escuela de negocios local. Dicha normativa se ha endurecido desde 2016 y el reglamento interno vigente, que se aplica a todos los empleados de la UEFA, independientemente de su nivel, refleja el de una organización moderna y de gran prestigio.
La FIFA respondió al artículo de The Telegraph diciendo que Infantino "niega rotundamente estas acusaciones" y que son "categóricamente falsas". Por su parte la UEFA no respondió cuando se la consultó quién autorizó y aprobó el pago.
Este sábado por la noche, un comunicado de la FIFA decía: “Cada vez es más evidente que existe un esfuerzo concertado y continuo por parte de algunos para socavar a la FIFA y a su presidente.
“Quienes no cuenten con el apoyo de las federaciones miembro de la FIFA no deberían intentar conseguir, mediante acusaciones, insinuaciones o desinformación, lo que no pueden lograr a través de los procesos democráticos establecidos por la FIFA.”
El comunicado añade que la organización "no apoyará, facilitará ni tolerará ningún proceso relativo a la elección del presidente de la FIFA que sea incompatible" con sus "estatutos, procedimientos democráticos y marco de gobernanza establecido".
“El presidente de la FIFA ha dedicado más de 30 años de su vida profesional al fútbol europeo y mundial, contribuyendo a un cambio significativo en este deporte y, en particular, a ampliar el acceso, los recursos y las oportunidades en todo el fútbol mundial”, añade el comunicado.
“El cambio inevitablemente supone un desafío para los intereses establecidos, pero el desacuerdo con ese cambio no puede justificar los esfuerzos por socavar el mandato democrático del presidente de la FIFA ni la institución que fue elegido para dirigir.”
Los opositores y aliados a Infantino
La UEFA le declaró abiertamente la guerra al presidente de la FIFA, al igual que la Concacaf y la Confederación Asiática, quienes también criticaron la propuesta y pidieron una “revisión exhaustiva de la presidencia de Infantino.
Sin embargo, la FIFA ha recibido el respaldo de diversas asociaciones miembro, incluidas las federaciones de Argentina y México.
En un comunicado emitido hace unos días, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) afirmó que “reconfirmó por unanimidad su apoyo” y expresó su compromiso de seguir colaborando con la FIFA.
Por su parte, la CONMEBOL manifestó en un comunicado su “reocupación por las reiteradas acciones unilaterales adoptadas sin recurrir al diálogo ni a los mecanismos institucionales” pero hizo un llamamiento a la “unidad de la familia del fútbol”, de cara a las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el mes de marzo.
Pase lo que pase después, sean cuales fueran las consecuencias para Infantino, esta saga será recordada por su arrogancia y por ser el presidente de la FIFA a quien se le ha permitido constantemente sobrepasar los límites de su autoridad.
¿Quién puede desafiar a Gianni Infantino?
Las palabras de clausura de Gianni Infantino en el Congreso de la FIFA 2026 en Vancouver confirmaban que el próximo año se presentaría a la reelección como presidente del organismo rector del fútbol mundial, y todos los presentes esperaban que lo hiciera sin oposición para un tercer y último mandato completo hasta 2031. En aquel entonces, el futuro de la FIFA parecía estar claro. Sin embargo, ahora, no es tanto.
La FIFA no ha tenido muchos presidentes desde que su primer presidente, el periodista francés Robert Guerin, asumiera el cargo en 1904. Infantino es solo la novena persona en ocupar este puesto, cada vez más poderoso, y solo el tercero desde la década de 1970, después de que Joao Havelange y Sepp Blatter acumularan juntos más de 40 años en el cargo.
Fue la caída de Blatter, en medio de una tormenta de acusaciones de corrupción (fue declarado culpable de conducta poco ética por el propio comité de ética de la FIFA), lo que llevó a la FIFA a limitar los mandatos presidenciales a 12 años en 2016, el mismo año en que Infantino, exsecretario general de la UEFA, asumió el cargo con grandes planes. Infantino ha logrado sortear ese límite argumentando que su mandato inicial de tres años no debería contar para el límite de 12 años y tres mandatos, lo que le permite alcanzar los 15 años en el cargo con la reelección la próxima primavera.
La FIFA celebra elecciones cada cuatro años, durante el Congreso que sigue a la Copa Mundial masculina. Se celebraron en 2019 y 2023, pero, como muestra del apoyo con el que Infantino suele contar, en ninguna de ellas fue necesaria la votación de las federaciones miembro. Estas dos reelecciones, en las que no hubo oposición, fueron aprobadas por aclamación, un proceso que permitió a Infantino permanecer al frente durante otros cuatro años sin necesidad de votación.
Debemos remontarnos a 2016 para ver cómo se desarrolló el proceso democrático de la FIFA con una votación significativa.
Ese fue el primer triunfo de Infantino, al imponerse a cuatro candidatos rivales para suceder a Blatter en un Congreso Extraordinario celebrado en Zúrich.
Infantino, quien había anunciado su candidatura a la presidencia tras la exclusión de Michel Platini de la contienda por supuesta corrupción, se enfrentó al príncipe Ali bin Huseín, al jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, a Jerome Champagne y a Tokyo Sexwale. Logró obtener los votos necesarios para derrotar al favorito inicial, el jeque Salman, ahora vicepresidente de la FIFA y miembro de su Consejo, durante la segunda ronda de votación.
Hasta los acontecimientos de la última semana, la presidencia se había convertido en un cargo de poder absoluto.
¿Cómo funcionan las elecciones?
El proceso de elección de la presidencia de la FIFA dura, en la práctica, un año, desde un Congreso hasta el siguiente.
Quien desee postularse debe haber desempeñado un papel activo en el fútbol durante dos de los cinco años anteriores y superar una verificación de elegibilidad realizada por un comité de la FIFA. Pero, sobre todo, necesita el respaldo de al menos cinco federaciones miembro antes de la fecha límite, que este año es el 18 de noviembre.
Solo un candidato puede contar con el respaldo de una asociación, un detalle importante dado el retiro simbólico del apoyo a Infantino por parte de varios países, incluidos Gales e Inglaterra, en los últimos días. Después de todo, se trataba de un hombre que afirmó haber recibido promesas de apoyo de 200 de los 211 Estados miembros a principios de este año, cuando planeaba las próximas elecciones.
Conseguir el respaldo de cinco asociaciones miembro abre la puerta a un candidato, pero, en realidad, se necesitará mucho más que eso para derrocar a Infantino.
Los estatutos de la FIFA establecen que se requiere una mayoría simple de más del 50 por ciento para ganar una elección presidencial cuando hay dos candidatos, lo que equivale a obtener 106 votos de las 211 asociaciones. Todos los votos de las asociaciones cuentan por igual.
Una elección presidencial generalmente se gana mediante la acumulación de apoyo dentro de las confederaciones, pero no existe el voto en bloque durante un proceso que se lleva a cabo en secreto. El jeque Salman contó con el respaldo público de las confederaciones asiáticas y africanas en 2016 (teóricamente más de 100 asociaciones), pero su total de votos no superó los 88.
En una elección con más de dos candidatos, se requerirá inicialmente una mayoría de dos tercios en la primera ronda, y se celebrarán rondas de votación adicionales hasta que se reduzca el número de candidatos. Infantino necesitó dos de estas rondas para que sus 115 votos fueran suficientes para ganar en 2016.
Un rival de Infantino tiene ahora menos de 15 semanas para conseguir apoyo antes de que finalice el plazo de presentación de candidaturas, y el presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, está considerando seriamente presentar su primer desafío a Infantino en más de una década.
¿Cuándo se celebrarán las próximas elecciones presidenciales?
En el Congreso de 2026, celebrado en abril, se anunció formalmente que las elecciones presidenciales de 2027 se celebrarían en Marruecos el 18 de marzo. Esta votación determinaría quién dirigiría la FIFA en su Copa Mundial del centenario, que se disputará en seis países y tres continentes en 2030. Sin embargo, otros factores podrían provocar un cambio en este escenario.
El hecho de que la votación se celebrara en Marruecos se consideró significativo para un país que aspira a organizar la final del Mundial de 2030 por delante de España, coanfitriona y vigente campeona.
También se consideró significativo para Infantino, dado el fuerte apoyo que tradicionalmente ha recibido de la CAF, el organismo rector del fútbol africano. La FIFA ya había elegido Kigali, la capital de Ruanda, para sus elecciones de 2023, donde Infantino ganó por aclamación.
Sin embargo, el plan de celebrar las elecciones en marzo se enfrenta a amenazas. Se podría convocar una reunión de emergencia del Consejo de la FIFA si ocurriera alguna de estas dos cosas. Primero, si la mayoría de los 37 miembros del Consejo se han desilusionado con el liderazgo de Infantino. Segundo, y quizás más probable, se puede convocar un Congreso de emergencia si una quinta parte de las federaciones miembro lo solicita. Solo la UEFA cuenta con los votos suficientes para hacerlo, lo que podría derivar en una moción de censura contra el presidente de la FIFA.
Las próximas semanas indicarán hacia dónde se dirige esta saga, pero las elecciones de la FIFA ya no ofrecen las mismas garantías que antes podían ofrecer a Infantino.