Después de un prolongado silencio, el ex entrenador del seleccionado argentino le dio una nota al site «FIFA.com», en donde hizo un análisis del Campeonato Mundial, las críticas recibidas y el futuro inmediato. Y señaló: «No cierro ninguna puerta».
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Periodista: Pekerman, ya lleva 2 meses lejos de la Selección argentina. ¿Cuáles son sus sensaciones?
José Pekerman: Actualmente estoy aprovechando este momento para descansar después de una última etapa muy agotadora. Todos los entrenadores, tras un evento como la Copa del Mundo, llegamos a un estrés y cansancio importantes. Pero a la vez, es un momento ideal para analizar lo vivido, sacar conclusiones y disfrutar de la familia.
P.: ¿Se vive más relajado de esta manera?
J.P.: Siempre es bueno devolverle el tiempo que no le dimos a la familia mientras estábamos en actividad. Pero claro, en términos profesionales, uno está aguardando las ofertas para volver a trabajar.
P.: Se lo mencionó como posible entrenador de Colombia recientemente. ¿Hubo algo al respecto?
J.P.: Para ser sincero, no he hablado con nadie directamente, aunque sí he escuchado trascendidos o comentarios por intermedio de la prensa. La idea es esperar a ver qué puede surgir y, recién ahí, analizar qué camino tomar.
P.: ¿Cuál sería su ideal? ¿Volver a juveniles quizás?
J.P.: No, la etapa con las divisiones menores es algo que dejé atrás hace mucho tiempo. Una vez que uno dirige a un seleccionado mayor en una Copa del Mundo, es muy difícil volver a trabajar a ese nivel. La verdad es que no me he planteado nada aún, por lo que si llega algo, se verá.
P.: ¿Qué tiene que tener una oferta para seducirlo? ¿Le gustaría incursionar en el fútbol argentino?
J.P.: Como ya he mencionado en diferentes oportunidades, no cierro ninguna puerta. Siempre he buscado estar en un lugar en el que me una algo a la gente que me contrata. Como ejemplo podría citar mi paso por España (se desempeñó como director de fútbol del Leganés), donde prioricé tener un proyecto en común antes que otros aspectos. De hecho, siempre pongo más atención en los proyectos que en los grandes nombres.
P.: ¿Ha vuelto a ver el partido en que Alemania eliminó a Argentina?
J.P.: Por supuesto, los hemos vuelto a ver muy tranquilos. Lógicamente, como cualquier deportista, todavía tenemos dolor por la eliminación, aunque no llamaría a aquello como una derrota. De hecho, igualamos y nos tuvimos que ir por la circunstancia de los penales, pero dejamos el torneo sin perder ningún partido. Ahora ponemos todo en la balanza, y estamos tranquilos por el nivel, el juego y la actitud que mostró el equipo a lo largo del torneo. Estuvimos muy cerquita de lograr el objetivo, y se nos escapó por muy poco.
P.: ¿Cree que se le cayó demasiado duro a usted tras la eliminación?
J.P.: Los medios argentinos discutieron los cambios realizados en aquel encuentro... No siento que deba hacer un comentario de eso. Analizo lo que vimos nosotros en Alemania, así como lo que hicieron y entregaron estos jugadores. Que quede claro: entendemos la decepción que hay en el país por tantos años sin ser campeones del mundo, y la compartimos totalmente. Pero nadie puede negar el esfuerzo y la entrega de este grupo.
P.: Ni el pedido de los futbolistas lo hizo cambiar de opinión. Ahora, en frío, ¿se arrepiente de haber dejado la Selección?
J.P.: No, ya tuve mi oportunidad y tomé la decisión que tenía que tomar. Lógicamente, contar con el apoyo y el respaldo de los muchachos con los que tanto trabajamos tiene mucho valor, pero ya tuve mi chance.
P.: ¿Tiene alguna reflexión sobre la designación de Alfio Basile?
J.P.: No, no tengo nada que decir al respecto. Ojalá que el nuevo seleccionador coseche éxitos y tenga la suerte de ser campeón nuevamente. En lo personal, voy a apoyar a la Selección como siempre, o incluso más que nunca.
P.: Hablando de diferentes procesos al frentede la Selección, ¿cómo le gustaría que se recuerde al suyo en un futuro?
J.P.: Prefiero reservarme eso para mí. Cada uno pondrá las cosas que tenga que poner en la balanza y decir las que tenga para decir. El mío es un análisis personal, que prefiero no hacer público.
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