Independiente supo reaccionar y dio vuelta el marcador hasta lograr la clasificación momentánea.
Independiente sufrió pero se clasificó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana al derrotar a Defensor Sporting por 4-2, en un partido intenso y emotivo, tras haber perdido en Montevideo 0-1 en el choque de ida.
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La formación de Avellaneda tuvo un buen rendimiento en la primera parte y pasó malos momentos en la segunda, cuando el conjunto violeta oriental expuso lucha, atrevimiento y recursos para aspirar a la clasificación hasta el último momento.
Andrés Silvera, Hernán Fredes, Nicolás Cabrera y Nicolás Martínez marcaron los goles de la victoria de un equipo cuyo máximo objetivo de 2010 es este torneo tras una pobre campaña en las competiciones locales.
Rodrigo Mora y Diego Rodríguez anotaron para el conjunto uruguayo, que tuvo posibilidades hasta el minuto final de marcar un gol que le permitiera progresar en el torneo.
Todo era, como de costumbre, complicado para Independiente, que en los primeros minutos se instaló en el campo contrario y con un remate de Patricio Rodríguez hizo temblar el travesaño del arco visitante. Parecía que se comía crudo a su rival y, de repente, estaba en desventaja en el marcador.
Un contraataque y una fenomenal pirueta de Mora, que tras un centro impactó la pelota de "tijera" sin dejar que tocara el piso, abrió el marcador para el conjunto de Montevideo a los 12 minutos. La sorpresa invadió el Libertadores de América.
Pero el conjunto local no dio tiempo a las dudas ya que sus necesidades se ampliaban tras haber perdido en el choque de ida por 1-0: resultaba imprescindible que marcara tres goles y que no encajara ninguno para sobrevivir en el torneo.
Y desde el pozo más profundo el equipo que dirige Antonio Mohamed remontó y se puso a tiro de la clasificación. Silvera igualó a los 14 con un cabezazo fulminante; Fredes marcó un golazo de afuera del área a los 19 que el buen arquero Silva no pudo controlar pese a su estirada y Cabrera, 9 minutos después, coronó una notable jugada individual de Patricio Rodríguez.
Defensor Sporting mantenía su organización, intentaba jugar de igual a igual, abría espacios y amenazaba con la profundidad de Mora e Ignacio Risso, el primero de los cuales remató a un poste cuando culminaba la primera parte Hilario Navarro.
Pero Independiente tenía una noche soñada, superaba y acertaba gran parte de lo que se proponía en ataque, en especial cuando lo hacía por las bandas.
La clave del encuentro, trepidante por momentos, era que ninguno de los dos equipos se mostraba sólido en defensa y que en cada jugada se producía una constante sensación de gol.
Estaba a punto de comenzar la segunda parte cuando el arquero uruguayo Martín Silva sufrió una herida en su cabeza a causa de una piedra lanzada desde la platea local, por lo cual fue atendido a un costado del campo de juego durante un cuarto de hora.
Silva, lejos de aprovechar la situación, se mostró recuperado y el árbitro brasileño Wilson Seneme dispuso que el encuentro continuara. Tres minutos después Diego Rodríguez marcó el segundo tanto del conjunto del Parque Rodó y puso contra las cuerdas al de Avellaneda que debía marcar un gol para clasificarse a los cuartos de final.
Todo había cambiado. El equipo de Pablo Repetto mantenía su postura desafiante, provocaba desajustes en el área local, exigía una y otra vez a Hilario Navarro que, como en el clásico ante Racing, comenzó a lucirse y convertirse en la figura de la cancha.
Independiente sin ideas muy claras iba contra el arco visitante, y tras un centro de Alberto Gómez desde la derecha, Nicolás Martínez (hermano de Juan Manuel, uno de los delanteros de Vélez y goleador del torneo Apertura) remató de cabeza a los 75 y marcó el gol que dio la clasificación a los argentinos convirtiéndose en el héroe de Avellaneda.
De esta manera, Independiente clasifició a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, que se jugarán el 27 de octubre, en Avellaneda y el 3 de noviembre en Colombia, ante Deportes Tolima, verdugo de Banfield.
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