Cuando el capitán serbio Bogdan Obradovic disparó fuertes críticas hacia la organización de la serie de cuartos de final de la Copa Davis entre el elenco europeo y Argentina, la Nave de la Ciencia quedó bastante sorprendida por el tenor de los dichos. Más teniendo en cuenta que le habían preguntado por algo específico del partido de dobles jugado el sábado. Este domingo, la respuesta de la Asociación Argentina de Tenis no se hizo esperar.
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El entrenador nacido en Belgrado aseguró que "fue la peor organización en diez años que soy capitán". Rápidamente, Daniel Fidalgo, vicepresidente de la AAT, y Diego Gutiérrez, secretario de la entidad, dieron su versión de los hechos y ambos coincidieron en que el fastidio de los visitantes abreva del marcador final de la serie, que fue de 4-1 pero que se concluyó con un rápido 3-0 el sábado.
"Parecería que todo esto es más una justificación a un resultado deportivo que a una situación estructural, sino hubieran sido otros reclamos en otro momento", sostuvo "Palito" en diálogo con ámbito.com, en consonancia con Gutiérrez: "Es una opinión devastadora porque no tenían otra cosa que decir. Genera un impacto, pero carece de fundamentos. Creo que estuvieron mal predispuestos todo el tiempo, específicamente el capitán. No pueden resolver su frustración deportiva".
Los dirigentes de la AAT relataron que el centro de las quejas fue el propio Obradovic, quien el sábado en conferencia reclamó por la temperatura del vestuario, la comida y una demora en el transporte. A lo largo de la semana, según los jerarcas de la entidad argentina, requirió una alfombra para la sala de jugadores, otra para los vestuarios y hasta un túnel privado que conecte ambos sectores.
"Llegaron y antes de ingresar al estadio dijeron que no les gustaba nada, que estaba todo mal, que la cancha, el estadio y la sala de jugadores iban a estar mal. Vinieron mal predispuestos. Vieron la cancha y no les gustaron ni como estaba plantada ni la orientación. Nuestro equipo de producción estaba muy angustiado", describió Gutiérrez.
Pero el secretario del órgano que rige el tenis argentino aclaró que el lunes pasado, luego de los primero reclamos, el capitán rival dijo entre risas que era una broma: "Entendimos que empezaron a jugar la serie cuando llegaron, que buscaban predisponernos mal, que esto se lo comentemos al capitán y al equipo".
Un episodio que terminó de rebalsar el vaso fue en la cena oficial característica del miércoles previo a la serie en la que el local da la bienvenida al visitante. Según contó Fidalgo, tras intercambiar regalos, los serbios se levantaron "antes del postre y de un show de tango que preparamos. No les importó. Todos tienen sus usos y costumbres y ellos tienen algunos diferentes a los nuestros. Cada uno maneja las presiones como puede, pero hay cuestiones de cortesía que hay que hacer".
Al cruce de las críticas de Obradovic, Gutiérrez opinó: "En cuanto a la producción, estamos muy bien plantados, los jugadores estaban a gusto. No interpretamos la reacción que tuvo el capitán serbio, creemos que hicimos una serie con buena organización, a nivel mundial".
Tras aclarar que no hubo indicaciones de los dirigentes serbios, comandados por Goran Djokovic, tío del número uno del mundo y vicepresidente de la asociación, ni de la Federación Internacional de Tenis, los representantes argentinos aceptaron que sí hubo una demora en el transporte el sábado antes del doble "por un problema técnico vehicular" y aclararon que las quejas del hotel fueron injustificadas porque "ellos eligieron el propio".
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