El caso más controversial del Mundial 2026 tiene lugar desde hace varios días a raíz de la tarjeta roja que le sacaron al delantero estadounidense Folarin Balogun en los 16avos de final que su selección disputó ante Bosnia y Herzegovina. La intervención de Donald Trump, presidente de EEUU, quien llamó a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para que le revoquen la sanción, y la posterior suspensión de la medida que le permitirá al atacante estar disponible en el partido ante Bélgica de este lunes, provocó un cimbronazo en el mundo del fútbol. Al punto tal que la Comisión Disciplinaria del organismo salió a justificar su decisión.
Después de varias versiones de que el núcleo de integrantes de la federación internacional pongan en duda la presidencia del Infantino y ante los fuertes comunicados de la UEFA y la Unión Europea, Mohammad Al-Kamali, nombrado como presidente de la Comisión Disciplinaria en mayo de este año, salió a defender la suspensión.
“En virtud del artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la Comisión Disciplinaria de la FIFA tiene la facultad discrecional de suspender la ejecución de cualquier medida disciplinaria, siempre que no esté relacionada con la manipulación de partidos, circunstancia que, por supuesto, no se presentó en este caso”, arrancó el comunicado publicado en la web oficial.
Mohammad Al-Kamali y Gianni Infantino.
El texto también agregó que “revisar las consecuencias jurídicas de las tarjetas rojas en el fútbol no es algo nuevo en el fútbol moderno". Y puso como ejemplo a los torneos organizados por la entidad del fútbol europeo: "En la mayoría de las ligas de máxima categoría pertenecientes a asociaciones miembro afiliadas a la UEFA, la revocación de tarjetas rojas es una medida disciplinaria habitual, y ello nunca ha suscitado preocupación por haber cruzado alguna «línea roja»”, en respuesta al ente del viejo continente.
En la última parte del comunicado, Al-Kamali concluyó: “Conviene reiterar que, en la decisión objeto de análisis, la tarjeta roja no fue revocada. Suspender los efectos de una tarjeta roja con base en una disposición expresa de la normativa aplicable constituye una medida mucho más equilibrada", en una especie de defensa al decir que la sentencia solamente se posterga para el futuro.
Trump sobre el caso Balogun
Por otro lado, el Presidente de los Estados Unidos confirmó este lunes que intervino directamente en la postergación de la sanción a Balogun porque le parecía injusto: “Pedí la revisión de la FIFA. Vi la jugada, no era ni falta, ni siquiera fue una infracción. Fueron dos jugadores corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron entre sí. Ese árbitro es sospechoso. Si revisás su historial, es muy sospechoso y tomó una decisión que nadie podía creer", sentenció.
Por último, contó cómo fue su diálogo con Gianni Infantino: “Balogun no hizo nada malo y es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores. Es un futbolista fundamental al que le mostraron la roja. Así que sí, pedí una revisión por parte de la FIFA y fui yo quien consiguió que esto se hiciera, porque hablé con una persona muy respetada", reconoció Trump.
Lejos de limitarse a justificar su pedido, Trump elogió abiertamente la resolución de la FIFA y consideró que el organismo actuó correctamente al suspender la sanción.
“Tomaron la decisión correcta”, afirmó, antes de remarcar que Estados Unidos debía afrontar un partido de semejante importancia con todos sus futbolistas disponibles.
Para reforzar su argumento recurrió a una comparación con algunas de las máximas figuras del fútbol mundial. “Cómo se sentirían si sacamos a Messi o si sacamos a Ronaldo o a Harry Kane”, planteó.