El 14 de febrero de 2013, el mundo del deporte de Sudáfrica vivió uno de los momentos más horribles al enterarse de que Oscar Pistoriu, uno de sus atletas estrella era el responsable de la muerte de su novia. tras más de una década del trágico incidente, busca rehacer su camino lejos de las pistas y en un entorno muy diferente.
Pistorius, quien alcanzó fama mundial como atleta paralímpico, hoy enfrenta una realidad compleja. Aunque está en libertad condicional desde enero de este año, la sombra de su pasado sigue pesando en su presente, dejándolo en una posición de aislamiento social y con pocas oportunidades laborales.
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Oscar Pistorius, el atleta paralímpico que pasó de ser una leyenda del deporte a ex convicto tras asesinar a su novia
Oscar Pistorius, el deportista que busca empezar una nueva vida tras años en prisión
Para Pistorius atrás quedaron los días de gloria donde su nombre era titular de los diarios por ser el primer atleta con doble amputación en completar una carrera en unos Juegos Olímpicos. Su lucha personal y deportiva lo volvieron una estrella y el noviazgo con la modelo Reeva Steenkamp lo convirtió en uno de los hombres más famosos en el mundo hasta aquel 14 de febrero donde su vida cambió para siempre.
Después de ser liberado, Pistorius se refugia en la lujosa mansión de su tío en Pretoria, sin embargo, la vida fuera de las rejas no ha sido fácil. El mundo que alguna vez lo aclamó ahora lo rechaza, incluidos antiguos amigos y el Comité Paralímpico Internacional, que ha decidido no vincularse nuevamente con él debido a la controversia que lo rodea.
En medio de esta situación, Pistorius ha encontrado una nueva ocupación: trabaja como voluntario en la iglesia NG Kerk Waterkloof. Allí, realiza tareas sencillas, lejos del brillo y la atención que solía tener. A pesar de su esfuerzo por mantenerse discreto, su figura sigue siendo reconocida, aunque hoy luce distinto, con un aspecto más envejecido y distante, según testimonios de algunos feligreses.
Mientras tanto, Pistorius sigue bajo estricta vigilancia hasta que su sentencia termine en 2029. Su nueva rutina, dividida entre la iglesia y la mansión de su tío, está rodeada de fuertes medidas de seguridad, que marcan un claro contraste con los años que pasó tras las rejas. Aunque la madre de Reeva ha expresado resignación ante la liberación del exatleta, la sociedad aún observa con cautela cada paso que da.
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