27 de mayo 2026 - 10:17

Estadio Azteca: 70 años de historia, cambios y remodelaciones millonarias

Fue creado en 1962 por error sobre un terreno volcánico y la obra demandó 200 millones de pesos mexicanos. Tuvo cuatro remodelaciones, la última para el próximo Mundial 2026, con un costo de 3.500.000.000 pesos mexicanos, alrededor de u$s300 millones.

El Estadio Ciudad de México. Así llamará la FIFA al mítico Estadio Azteca que fue remodelado para el Mundial, con una inversión de u$s300 millones.

El Estadio Ciudad de México. Así llamará la FIFA al mítico Estadio Azteca que fue remodelado para el Mundial, con una inversión de u$s300 millones.

@X.com

Cuando la FIFA anunció a mediados de 2022 de manera oficial las 16 ciudades de América del Norte que albergarán los partidos de la Copa del Mundo de 2026, con 11 sedes elegidas en Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá, la que se destacó entre todas fue la Ciudad de México porque será protagonista de un acontecimiento histórico.

Desde la primera edición en Uruguay 1930 hasta la última en Qatar 2022, los Mundiales han regalado miles de historias. Entre ellas, una de las que resalta es que de las casi 200 canchas que albergaron partidos del certamen -más las que se sumarán en el Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026- sólo una abrirá sus puertas para el cotejo inaugural por tercera vez. Se trata nada más y nada menos que del mítico Estadio Azteca, que con el duelo entre el local y Sudáfrica el 11 de junio pasará a ser verdaderamente legendario.

El Azteca, que FIFA denominará Estadio Ciudad de México durante el Mundial y que una vez finalizado el torneo ecuménico tomará el nombre comercial de Banorte, fue protagonista de grandes gestas y cautivó a Pelé, a Diego Maradona y al mismísimo Papa Juan Pablo II.

El Azteca es el único recinto que ha albergado dos partidos inaugurales y dos finales de la prueba reina, así como un total de 19 partidos mundialistas, todo un récord. “El Azteca tiene algo muy especial”, dijo Pelé. “Tienes que estar ahí para sentirlo y entenderlo. Es único”.

En este mítico escenario se han dibujado escenas históricas que pasaron a formar parte del arte del fútbol. Como en el Mundial ’86, con la grandiosa actuación de Diego Armando Maradona contra Inglaterra, con sus dos goles: el primero que se inmortalizó como “La Mano de Dios” y el segundo que quedó en los anales del fútbol como el más plástico y hermoso de todos los Mundiales.

También en el Azteca, en ese mismo Mundial, quedó la imagen extasiada de Jorge Burruchaga tras marcar el tercer gol ante Alemania, precedido de un pase magistral del propio Maradona, que le dio a la Selección Argentina la segunda Copa del Mundo.

Todas estas y muchas historias más están guardadas en las entrañas de un escenario que, en 60 años de vida, sufrió cambios, modificaciones y grandes inversiones, como la última de u$s 300millones para su remodelación con vistas al Mundial 2026.

Sin embargo, este templo futbolístico nació de un error. Fue en 1962, cuando Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Televisa y del Club América, decidió construir un estadio propio. Para el proyecto convocó a los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca, los mismos que más tarde diseñarían el Museo Nacional de Antropología.

Sin embargo, el error fundacional fue la elección del terreno, ya que el suelo de Santa Úrsula estaba lleno de roca volcánica, herencia del volcán Xitle. Para preparar el terreno hubo que dinamitar 180 mil toneladas de piedra. Ese solo proceso consumió casi todo el presupuesto inicial y, para colmo, a diez metros de profundidad los mantos freáticos inundaron el terreno y fue imposible bajar más.

La solución fue construir hacia arriba, levantar una superestructura de varios niveles que no estaba en los planos originales. Ese accidente fue lo que le dio al Azteca su silueta monumental.

Todas estas modificaciones hizo que el presupuesto inicial de 95 millones de pesos mexicana superara la barrera de los 200 millones. Azcárraga Milmo tuvo que pedir un préstamo irónicamente, a Banorte -nombre con el cual se identificará al estadio después del Mundial- para terminar la construcción. Esa deuda recién la terminó de pagar en 1980 y para cubrir parte del financiamiento, se vendieron palcos y plateas por adelantado con contratos de uso por 99 años, a precios que iban de los 8.000l a los 115.000 pesos de aquella época.

estadio azteca
El mítico Estadio Azteca fue inaugurado el 29 de mayo de 1966. Cumple 60 años de vida y de historias. El 11 de junio próximo se convertirá en el único estadio del mundo en albergar tres partidos de apertura de Mundiales.

El mítico Estadio Azteca fue inaugurado el 29 de mayo de 1966. Cumple 60 años de vida y de historias. El 11 de junio próximo se convertirá en el único estadio del mundo en albergar tres partidos de apertura de Mundiales.

La inauguración fue el 29 de mayo de 1966, con un amistoso entre el Club América y el Torino de Italia. Ante 110 mil espectadores, el brasileño Arlindo Dos Santos anotó el primer gol de la historia del recinto. El estadio abrió sus puertas sin el techo terminado; esa estructura metálica de 1,200 toneladas de acero tardó otro año más en quedar lista.

Dos décadas después, con vistas al Mundial de 1986, el Azteca sufrió su primera remodelación. Si bien no existe un costo oficial documentado de forma pública para esta remodelación, su impacto fue claro: el estadio llegó al Mundial con capacidad para 115 mil espectadores, el número más alto de toda su historia.

Su remodelación consistió en dos fases. En la primera fase, se reorganizaron los accesos en las plazas oriente y poniente con nuevos sistemas de entradas, puertas revolventes, contadores electrónicos, sanitarios y puestos de vigilanica, Los estacionamientos recibieron nuevo asfalto e iluminación. También se colocaron 25 astas con las banderas de las selecciones participantes y de la FIFA.

La segunda fase se enfocó en los medios y la infraestructura interna. Se construyó una sala de conferencias con capacidad para 200 periodistas y acceso directo a los vestuarios. Se instalaron 36 posiciones para fotógrafos y 40 cámaras de televisión. Los vestuarios se renovaron con áreas de hidromasaje y zona de calentamiento. En la zona de palcos se agregaron 62 nuevos espacios de alto nivel, más un área exclusiva para la FIFA con capacidad para 400 personas

A finales de los noventa, el Azteca tuvo otra serie de reformas. En 1999, con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II, se instaló el primer sistema de pantallas gigantes de alta definición en la historia del estadio, dos pantallas con tecnología de paneles de fósforo. Fue un salto tecnológico importante para la época.

En 2001, ya bajo patrocinio de Coca-Cola, se colocaron butacas individuales en toda la zona especial baja. Entre 2002 y 2003, ese mismo modelo de asientos llegó a las zonas laterales altas. Estos cambios redujeron el aforo: de 115 mil espectadores se bajó primero a 110 mil en 1999, y después a 105 mil en 2001.

Con el regreso de la NFL a México, el estadio entró a su tercera gran remodelación entre 2013 y 2016. La llegada de los Oakland Raiders y los Houston Texans exigía estándares que el recinto aún no cubría. La inversión total para esta etapa fue de u$s12 millones.

Los cambios fueron a fondo. Se construyeron nuevas áreas VIP con 1,092 asientos Club, 2,013 palcos Club, 38 suites ejecutivas y 13 palcos Azteca. El área de prensa se reubicó al centro del estadio, sobre lo que hoy se conoce como el Palco de Transmisión, con 220 plazas. Se instaló WiFi gratuito para todos los aficionados, algo pionero en estadios de América Latina en esa época.

El costo de estas mejoras tuvo una consecuencia directa en el aforo: de 105 mil lugares, el estadio bajó a 87 mil en 2013, y la remodelación de 2016 lo dejó en 83,264 espectadores.

En sesenta años, el Azteca pasó de 110 mil lugares a poco más de 83 mil, todo a cambio de mayor comodidad, tecnología y espacios premium.

estadio Banorte
Así lució el mítico Estadio Azteca el 28 de marzo de este año tras su reinauguración en el partito México vs Portual. Tras el Mundial 2026 se lo denominará Estadio Banorte.

Así lució el mítico Estadio Azteca el 28 de marzo de este año tras su reinauguración en el partito México vs Portual. Tras el Mundial 2026 se lo denominará Estadio Banorte.

La remodelación más costosa de su historia

El 26 de mayo de 2024, tras la final del Clausura entre América y Cruz Azul, el estadio cerró sus puertas para la remodelación más ambiciosa y costosa de toda su historia con el objetivo de ser sede del partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, el 11 de junio entre México y Sudáfrica.

Emilio Azcárraga Jean, dueño del recinto, confirmó que la inversión total superó u$s300 millones (3.500 millones de pesos mexicanos). De esa cifra, 126 millones provinieron de un acuerdo de patrocinio con Banorte.

A cambio de ese financiamiento, el estadio pasó a llamarse oficialmente Estadio Banorte, aunque durante la Copa del Mundo la FIFA le dará el nombre de Estadio Azteca Ciudad de México, ya que la organización no permite nombres comerciales en sus sedes.

La obra, que comenzó en 2024 y se extendió hasta 2026, convirtió a este en el estadio más moderno de América Latina, que fue reinaugurado el 28 de marzo pasado con el amistoso entre México y Portugal y que terminó empatado 0 a 0.

¿Qué cambió en el Estadio Azteca? Principales renovaciones

Tras el cierre de puertas en la final del Clausura 2024, los planos se convirtieron en realidad y aunque la transformación no es tan evidente, los detalles son los que le dieron vida al cambio.

  • Capacidad y Aforo: La nueva capacidad del Estadio Azteca se ajustó a 87,000 asistentes. Aunque lejos de los 110,000 de su inauguración en 1966, esto permite una mejor distribución de butacas nuevas y más cómodas.
  • Zonas VIP y Accesibilidad: Se designaron 7,120 metros cuadrados para zonas VIP y se optimizó el flujo de personas con elevadores y sanitarios diseñados para personas con discapacidad.
  • Tecnología y Conectividad: La experiencia visual incluye 2,200 m² de pantallas LED. Además, se instalaron 1,200 antenas Wi-Fi 6 para facilitar servicios de cashless (pagos electrónicos).
  • Audio y Seguridad: El recinto presume un sistema de 340 bocinas de alta fidelidad y un monitoreo CCTV con más de 200 cámaras de videovigilancia.
  • Otro cambio que causará impacto es la construcción del túnel de salida desde el sector medio de un costado de la cancha, una especificación de la FIFA.

De igual manera se realizó una profunda restauración de los vestidores de jugadores, árbitros y zonas médicas. A su vez, la sala de prensa y zonas de entrevistas con jugadores se modificaron de acuerdo con los estándares de estadios de primer nivel y las necesidades de los medios de comunicación.

  • El terreno de juego es ahora una simbiosis tecnológica: 95% césped natural reforzado con 5% de fibra sintética.
  • Proceso de cosido: Duró 7 días ininterrumpidos, inyectando fibras a 18 cm de profundidad.
  • Sembrado: Iniciado el 29 de diciembre de 2025 con 350 kg de semillas.
  • Variedades: Una mezcla de 84% Ryegrass (recuperación rápida) y 16% Kentucky Bluegrass (densidad y resistencia).
  • En el exterior, resalta la nueva cubierta de la parte superior fabricada con ETFE (Etileno TetraFluoroEtileno), una película plástica de alta resistencia en color rojo que hace resaltar la nueva identidad del Estadio Banorte.

Ahora, el histórico recinto de la Ciudad de México muestra una nueva cara al mundo.

Desde los 200 millones de pesos mexicanos que costó construirlo hasta los más de 3.500 millones de la remodelación actual, el Estadio Azteca o Ciudad de México o Banorte -como se lo quiera denominar- ha absorbido inversiones que reflejan cada era del fútbol mexicano.

Con su tercer Mundial en el horizonte, el Estadio Azteca se consolida no solo como un templo de historia futbolística, sino como un centro de entretenimiento de primer nivel.

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