La Selección de España celebró en la Plaza de Cibeles, Madrid, la obtención del Mundial 2026, tras vencer 1-0 a Argentina en la final disputada en Nueva Jersey.
El conjunto europeo regresó rápidamente a su país tras la final disputada en Nueva York, EEUU, y fue recibido por una multitud.
España celebró en un escenario y ante su gente su segundo campeonato mundialista.
La Selección de España celebró en la Plaza de Cibeles, Madrid, la obtención del Mundial 2026, tras vencer 1-0 a Argentina en la final disputada en Nueva Jersey.
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Los jugadores arribaron desde EEUU para realizar una caravana en colectivos descapotables y celebrar su segunda estrella junto a sus aficionados, en una jornada que reunió a miles de hinchas en las calles de la capital española.
Tras el regreso de la delegación campeona, España inició una jornada repleta de homenajes y festejos. Los jugadores y el cuerpo técnico fueron recibidos primero en el Palacio de la Zarzuela por la Casa Real y luego se trasladaron hasta La Moncloa, donde fueron saludados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La celebración, bautizada como “la rúa de los reyes del mundo” por el delegado del Gobierno de Madrid, Francisco Martín, se convirtió en uno de los eventos deportivos más multitudinarios de los últimos años en España. Cerca de dos millones de personas acompañaron a los campeones durante los festejos por la capital.
El recorrido comenzó desde La Moncloa a bordo de dos colectivos descapotables bajo el lema “Reyes del Mundo”. La caravana avanzó por algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad: calle Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, Plaza de la Independencia, Puerta de Alcalá, Alfonso XII y C/Montalbán, hasta llegar al destino final: la Plaza de Cibeles, escenario habitual de las grandes celebraciones deportivas del Real Madrid y Atlético de Madrid.
Durante el trayecto, los futbolistas saludaron constantemente a los aficionados que colmaron las calles con banderas, camisetas de la selección y cánticos. Los jugadores bailaron, cantaron y compartieron la celebración con los hinchas mientras lanzaban pelotas de fútbol desde el autobús, en medio de bocinazos, gritos de alegría y una multitud que acompañó el paso de los nuevos campeones del mundo.
El plantel dirigido por Luis de la Fuente aterrizó en Madrid en un Airbus A350 y, tras el tradicional recibimiento, cumplió con una agenda de recepciones institucionales que incluyó visitas a la Casa Real y al Palacio de Moncloa. Posteriormente, comenzó el desfile en autobús descapotable para festejar junto a miles de seguidores.
Luego del extenso recorrido escoltado por la Policía, se llevó a cabo un acto central en la Plaza de Cibeles con un escenario y bandas en vivo, donde estuvieron presentes todos los jugadores y el cuerpo técnico.
Los futbolistas tuvieron la posibilidad de tomar la palabra frente al público. Luis de la Fuente agradeció el apoyo recibido durante el torneo y aseguró: “Juntos somos más fuertes”. Además, destacó al plantel campeón y cerró su discurso con un “¡Viva España!”.
Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Rodri levantó la Copa del Mundo ante los aficionados presentes en la plaza y gritó: “¡Viva el rey y viva España!”. También Marc Cucurella volvió a protagonizar uno de los momentos más esperados al cantar junto al público su ya tradicional canción viralizada durante el Mundial: “Cu-Cucurella, Cu-Cucurella, Haaland tiembla, que viene Cucurella”.
Por su parte, Lamine Yamal sorprendió al hacerse pasar por lesionado para luego levantarse y bailar junto a sus compañeros, mientras que Borja Iglesias puso música a la celebración desde una cabina de DJ instalada en el escenario.
La fiesta continuó durante la madrugada en distintos puntos de Madrid, con concentraciones de hinchas en lugares emblemáticos como la Puerta del Sol. La capital española vivió así una jornada histórica para celebrar la segunda Copa del Mundo de su selección, 16 años después del título conseguido en Sudáfrica 2010.