19 de abril 2004 - 00:00

La solvencia de Boca fue demasiado para Chicago

La nota destacada de la jornada fueron la firmeza de Boca ante Nueva Chicago, que le permite seguir como único puntero del Clausura, y el agónico triunfo de River frente a San Lorenzo (en el bajo Flores), que lo deja en situación de seguir con pretensiones en el torneo. El clásico rosarino entre Central y Newell's terminó en un empate sin goles. También fue destacado el amplio triunfo de Atlético Rafaela en San Martín, que terminó provocando una gran batahola entre simpatizantes del equipo y Luis Barrionuevo, su presidente. Lanús fue nota en el Sur al vencer a Banfield sobre la hora. Resultó interesante el partido entre Colón y Quilmes en Santa Fe, donde seis goles le dieron emotividad al encuentro. Arsenal se trajoun punto de Bahía Blanca, ante Olimpo. El triunfo de Vélez ante Estudiantes lo afirma en sus pretensiones de pelear con los equipos de punta; algo similar a lo que le ocurrió a Racing, que, al superar a Talleres, se mantiene con chances ciertas. Gimnasia e Independiente dividieron puntos, lo que sólo les sirve a ambos para mantenerse en media tabla.

Dos protagonistas: Villarreal y Barijho gritan el primer gol ante Chicago. Ameli, Sand y Gonzalo Rodríguez, tras la pelota. River se llevó los tres puntos.
Dos protagonistas: Villarreal y Barijho gritan el primer gol ante Chicago. Ameli, Sand y Gonzalo Rodríguez, tras la pelota. River se llevó los tres puntos.
Cada vez está más firme. Boca es un equipo sólido al que cada vez le cuesta menos superar a sus rivales y que parece infranqueable en defensa. Nueva Chicago mostró vergüenza deportiva y entusiasmo, aun en la adversidad, pero su bagaje futbolístico fue escaso para inquietar a un rival tan seguro.

Es posible que el gol de Villarreal a los 9 minutos haya condicionado el desarrollo del partido, porque no le permitió a Chicago hacer un planteo defensivo y tuvo que salir muy pronto a buscar el empate, pero desde el primer minuto se vio que Boca era superior. Un gran trabajo de Villarreal en la función que habitualmente cumple Cascini y mucho despliegue por los costados de Matías Donnet y Neri Cardozo le dieron a Boca un dominio casi pleno de pelota y campo.

Chicago intentó salir a buscar el empate, pero debió apelar a largos pelotazos para pasar la zona central donde siempre perdían la pelota.

Adelante, la habilidad de Mandra y la potencia de Tilger trataban de inquietar a una defensa que se mostraba solvente en todos sus puntos.

Una de las virtudes de Boca, no habitual en los equipos que dirige Bianchi, fue no especular. El equipo siempre buscó manejar la pelota y por momentos desplegó un juego de mucha categoría que mereció un resultado más amplio.

El gol de Antonio Barijho, después de una gran jugada personal del brasileño Iarley, reafirmó ese dominio y fue premio al permanente buscar del centro delantero. Con el resultado asegurado, Bianchi hizo ingresar a Cángele y después a Tevez, jugando los últimos minutos con tres delanteros. Boca atacó permanentemente y desperdició varias posibilidades de aumentar el marcador. Barijho hizo rebotar una pelota en el travesaño, y el arquero De Olivera le tapó dos mano a mano a Cángele y Tevez, que hubieran puesto la diferencia que hubo entre los dos equipos.

Boca sigue sin contratiempos su camino hacia el título de campeón, y cada partido afirma más sus posibilidades. River promete darle pelea hasta el final. ¿Podrá?...



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