3 de septiembre 2001 - 00:00

Lo único normal en Bélgica fue el triunfo de "Schummy"

Lo único normal en Bélgica fue el triunfo de Schummy
Un grave accidente del brasileño Luciano Burti marcó a fuego el Gran Premio de Bélgica que ganó de punta a punta el alemán Michael Schumacher, quien pasó a ser el piloto que más carreras ganó (52) en la historia de la Fórmula 1.

El Prost de Burti se despistó en la curva Blanchimont, que se toma a casi 300 kilómetros por hora, después de un toque con el Jaguar del irlandés Eddie Irvine, que tras arrancarle el spoiler y la suspensión anterior derecha, transformó al auto del brasileño en un misil enloquecido que se incrustó contra la barrera de protección externa, formada por neumáticos viejos. Se necesitó casi un cuarto de hora para extraer a Burti debajo de los neumáticos que cubrían virtualmente su máquina destrozada, y una vez concretada la operación, el piloto fue trasladado al Hospital Universitario de Lieja, donde los médicos le constataron «una fuerte contusión en el rostro con una ligera hemorragia intracraneana, sin hidrocefalia. Burti quedó internado y hoy será sometido a nuevos análisis.

El accidente se produjo en la cuarta vuelta y obligó a colocar bandera roja, cuando ya Schumacher estaba en la punta, seguido por su hermano Ralf y por su compañero Rubens Barrichello. El colombiano Juan Pablo Montoya, dueño el sábado de una polémica pole position, había tenido problemas con el sistema electrónico de largada de su Williams y había sido relegado al fondo del lote. Confirmando la catastrófica jornada de Williams, en la segunda largada se produjo un episodio sin precedentes en la F-1: al moverse los autos para el giro de reconocimiento, los mecánicos del equipo inglés olvidaron el auto de Ralf Schumacher sobre los caballetes, por lo que al alemán no le quedó otra alternativa que largar último.

Eliminados los dos rivales más peligrosos, sobre todo por la competitividad que habían mostrado las gomas Michelin sobre el piso seco (se corrió en buenas condiciones climáticas), la carrera se transformó en un verdadero paseo para el campeón mundial, Michael Schumacher, cuya superioridad no se refleja en los 10 segundos de ventaja que acumuló al final sobre el escocés David Coulthard.

Schumacher no sólo superó la marca de 51 triunfos que retenía el francés Alain Prost, sino también igualó al brasileño Ayrton Senna en el número de éxitos obtenidos en el difícil circuito de Spa (5 en total) y se prepara para convertirse en el piloto que obtendrá mayor cantidad de puntos en un solo campeonato: faltando tres carreras, ya reunió 104 (el récord es de 108 y está en su propio poder, que comparte con Nigel Mansell).

Hasta seis vueltas del final, en la posición de escolta se había mantenido el italiano Giancarlo Fisichella, con un sorprendente Benetton que aprovechó al máximo el rendimiento de las gomas Michelin, pero un bajón en su motor Renault lo obligó a ceder la plaza ante Coulthard. El piloto de McLaren se confirmó así en la lucha por el subcampeonato y lleva ahora 9 puntos al brasileño Rubens Barrichello (Ferrari), que, cuando estaba cuarto, chocó de atrás al McLaren de Mika Hakkinen y perdió el spoiler delantero, por lo que quedó relegado al séptimo puesto, que transformó en quinto al superar a Jean Alesi y a Jarno Trulli, ambos con Jordan.

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