Durante la ceremonia, a la que según fuentes vaticanas asistieron cerca de 80.000 personas, las delegaciones del Lazio y de Roma estuvieron situados en primera fila.
Al término de la audiencia, Jorge Bergoglio -del que es conocida su gusto futbolístico y su pasión por San Lorenzo de Almagro- recibió a las dos delegaciones, que le obsequiaron las camisetas de sus equipos.
La delegación de Lazio estuvo integrada por su presidente Claudio Lotito, quien presentó unos rosarios al Papa para que los bendijera, y por el delantero francés Louis Saha, quien obsequió a Francisco un escudo del club.
Por otro lado, la delegación del Roma estuvo compuesta por el presidente James Pallota, por el entrenador Aurelio Andreazzoli, por el consejero delegado Italo Zanzi y por el capitán del equipo, Francesco Totti.
Dejá tu comentario