El argentino Lionel Messi, con tres goles y una actuación memorable, le permitió hoy a Barcelona rescatar un 3-3 ante Real Madrid, que estuvo cerca del festejo pero volvió a frustrarse, en inolvidable derby del fútbol español.
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Real Madrid, dirigido por el cuestionado Fabio Capello, siempre tuvo ventaja e incluso contó con un hombre de más en el segundo tiempo, por expulsión de Olaguer en Barcelona a los 45, pero fue incapaz de cerrar el pleito a su favor.
Messi fue hoy un pequeño gigante y se despachó con tres goles, al amparo del oportunismo y su vitalidad (10, 27 y 90') para evitar que Barcelona sumara su tercera caída en fila y cayera en su noche más oscura de los últimos tiempos.
El argentino se retiró ovacionado por la multitud tras una producción impactante. Las versiones sobre la salida de Capello arreciaban tras el partido, aunque horas antes del encuentro el entrenador insistió con que no estaba en sus planes renunciar.
El holandés Ruud van Nistelrooy (4 y 12', el segundo de penal) y Sergio Ramos (72') marcaron para Real, que desaprovechó una nueva ocasión de trepar a los puestos de vanguardia para poder luchar al menos por la corona nacional.
Real y Barcelona venían de sufrir sendas eliminaciones en la Liga de Campeones, lo que sumergió a ambos equipos en una severa crisis.
Sevilla y Barcelona suman 50 puntos en el tope de las posiciones, seguidos por Valencia 46 y Real 45.
Sevilla jugará mañana de visitante ante Gimnastic y Valencia con Osasuna en igual condición.
En el Camp Nou de Barcelona, las situaciones de gol y la avidez ofensiva de ambos equipos edificaron un partido electrizante con el marcador incierto a lo largo de los 90 minutos, pleno de emoción y alejado de las opacas realidades que rodean a ambas escuadras.
Messi, el mejor de su equipo, salvó de la derrota al Barcelona en cierre del pleito, al marcar un gran gol, que puso un digno telón a un partido vibrante, visto por la prensa local como uno de los mejores clásicos de los últimos años.
El partido fue deslumbrante desde el inicio, aunque para el Real Madrid no tanto como el partido de Liga de Campeones del pasado miércoles ante Bayern de Munich, equipo que le hizo un gol a los 10 segundos de juego, el más rápido en la historia del campeonato.
A los cuatro minutos, Van Nistelrooy aprovechó un balón muerto tras una ataque del argentino Gonzalo Higuaín y después de que el balón rebotara en Lilian Thuran.
Un minuto antes el arquero de Real, Iker Casillas, evitó el gol en un "mano a mano" con el camerunés Samuel Eto'o, Messi culminó una jugada de Xavi Hernández con toque a la red. Pero poco más de un minuto después, el árbitro decretó penal a favor del Real Madrid por falta de Olaguer sobre José María Gutierrez "Guti".
Van Nistelrooy transformó la falta en gol. El partido continuó con su ritmo estridente y Messi, tras una gran jugada del brasileño Ronaldinho, empató nuevamente, esta vez con una volea.
Los ataques de ambos equipos no daban respiro. Higuaín y Eto'o estuvieron cerca de marcar y el primer tiempo terminó con una jugada que produjo un desequilibrio para el partido.
Olaguer golpeó al argentino Fernando Gago, vio la segunda amarilla y dejó a Barcelona con un hombre menos 45'.
Real Madrid comenzó el segundo tiempo sin sacar provecho de la superioridad numérica. A los 60', el brasileño Robinho sustituyó a Raúl González, de pobre desempeño. Víctor Valdés paró un gran tiro de Van Nistelrooy.
Juliano Belletti sustituyó en el '70 a Anderson Luis de Souza "Deco" y dos minutos después, Real Madrid marcó el tercero por medio de Sergio Ramos, quien remató un saque de falta de Guti.
Tras el 2-3 Real Madrid se echó atrás temerosamente en lugar de tratar de rematar el pleito y Barcelona aprovechó para intentar igualar el partido, lo que consiguió e los 90' gracias a un gran gol de Messi, tras pase de Ronaldinho y regate ante Iván Helguera.
Una gran ovación del Camp Nou despidió a Messi y también una pañolada (agitar de pañuelos en señal de protesta) contra el árbitro.
En otro adelanto de la 26° fecha, Villarreal tomó un poco de oxígeno en su asfixiante campaña y venció de visitante a Levante por 2-0 en un derby regional, con goles del uruguayo Diego Furlán Con estos tres puntos, el conjunto del entrenador chileno Manuel Pellegrini se acomoda en posiciones más cómodas de la tabla e incluso puede aspirara a una plaza en la próxima Copa UEFA.
Mañana, Sevilla, que hasta este sábado era solitario líder, buscará recuperar esa posición de privilegio de visitante ante Gimnastic, que busca eludir el descenso en una pobre campaña en la que atesora sólo cuatro victorias.