Para los argentinos, este hecho no es uno más. La hazaña de Diego Armando Maradona ante Inglaterra quedó marcada por el mejor gol de la historia de la Copa del Mundo y también por la "Mano de Dios". Por eso, la aparición en una subasta de la pelota utilizada aquella tarde llamó rápidamente la atención.
Los artículos relacionados con el Pibe de Oro son muchos y cada vez más valiosos. Ese balón, curiosamente, presentó una particularidad en el precio al que terminó rematado.
Para los coleccionistas, las piezas de la tarde soñada de Maradona frente a Inglaterra son objetos muy preciados.
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¿Por qué la pelota del "Gol del Siglo" valía menos de lo esperado?
La expectativa era altísima. Heritage Auctions había calculado que la pelota podía llegar a los u$s10 millones y puso la oferta inicial en u$s2,5 millones. La puja avanzó, pero se frenó bastante antes: el 22 de agosto de 2026 fue vendida por u$s3,355 millones.
El antecedente que invitaba a pensar en una cifra mucho mayor estaba en ese mismo partido. La camiseta que Maradona utilizó ante Inglaterra alcanzó los u$s9,3 millones en 2022 y en ese momento rompió el récord para una prenda deportiva usada en competencia.
Heritage no dio una explicación puntual sobre por qué las ofertas quedaron tan lejos de su cálculo previo. Tampoco había dudas sobre el vínculo del balón con aquel encuentro. Nadie, simplemente, estuvo dispuesto a acercarse a los u$s10 millones proyectados.
La pelota llegó a la subasta con el paso del tiempo a la vista. La cámara interna de caucho se deterioró y perdió su forma esférica. La casa lo aclaró antes de la venta y dejó en manos del comprador la decisión de reemplazarla o conservarla tal como estaba.
El precio elevado obligó a los dueños de la pelota a reducir su valor.
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El certificado de autenticidad que avaló el balón histórico
Durante más de tres décadas, la pelota estuvo en Túnez con Ali Bennaceur, el árbitro de aquel Argentina-Inglaterra. Una carta de procedencia firmada por él en 2023 señala que fue utilizada durante todo el encuentro y que no hizo falta recurrir a un balón de reserva. Estuvo en cancha tanto en la "Mano de Dios" como en el "Gol del Siglo".
Bennaceur también contó cómo terminó en sus manos. El protocolo de la FIFA le permitía quedarse con ella después del partido y, antes de llevársela, hizo que los otros árbitros del encuentro dejaran sus firmas sobre el cuero: Bogdan Dotchev, Berny Ulloa e Idrissa Traoré.
La autenticidad no quedó atada únicamente a ese relato. Sports Investors Authentication estudió fotografías de 1986 y encontró coincidencias en marcas, roces y otros detalles de la Adidas Azteca. El análisis permitió vincularla incluso con imágenes tomadas durante las jugadas de los dos goles.
Heritage acompañó el lote con esa certificación, otro estudio independiente de comparación fotográfica y su propia carta de autenticidad. Después de cuatro décadas lejos de la cancha, el balón llegó a la venta con varias pruebas detrás.
El ranking de las piezas deportivas más caras de la historia
Los u$s3,355 millones alcanzados por la pelota son una fortuna, aunque el coleccionismo deportivo ya dejó ventas varias veces superiores. Entre las más caras aparecen:
- camiseta de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932: u$s24,12 millones. Sigue siendo la pieza deportiva más cara vendida en una subasta
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tarjeta firmada de Michael Jordan y Kobe Bryant: u$s12,932 millones. Es única y desde 2025 tiene el récord entre las tarjetas
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tarjeta Topps de Mickey Mantle de 1952: u$s12,6 millones. Había ocupado el primer lugar general hasta la venta de la camiseta de Ruth
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camiseta de Michael Jordan de las Finales de la NBA de 1998: u$s10,091 millones. Fue la que utilizó en el primer partido de aquella serie con Chicago Bulls
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camiseta de Maradona ante Inglaterra en México 86: u$s9,3 millones. Sotheby's la vendió en mayo de 2022
Ni siquiera entre las pelotas de todos los deportes quedó en el primer puesto. Ese récord pertenece al jonrón número 50 de Shohei Ohtani en 2024, vendido por u$s4,39 millones.
De la camiseta al balón: el fenómeno del coleccionismo maradoneano
El Argentina-Inglaterra de 1986 terminó dejando dos piezas millonarias. Steve Hodge se quedó con la camiseta después de intercambiarla con Maradona y Bennaceur guardó la pelota. Los dos objetos sobrevivieron durante décadas por caminos completamente distintos hasta terminar en subastas.
La misma venta de Heritage mostró hasta qué punto importa el momento al que esté ligado cada objeto. Una camiseta utilizada por Maradona frente a El Salvador durante el Mundial de España 82 se remató por u$s256.200. La pelota del partido con Inglaterra costó más de trece veces esa cifra.