Juicio por la muerte de Maradona: declaró Leopoldo Luque ante los jueces

El proceso entra en su etapa final con el inicio de los testimonios de los peritos y testigos aportados por los acusados. Asimismo, declaró por décima vez el neurocirujano que estaba a cargo del astro argentino.

El juicio por la muerte de Maradona entra en su etapa final con el inicio de los testimonios de los peritos y testigos presentados por las defensas.

El juicio por la muerte de Maradona entra en su etapa final con el inicio de los testimonios de los peritos y testigos presentados por las defensas.

NA

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró este jueves en una instancia clave: el Tribunal Oral en lo Criminal de San Isidro comenzó a escuchar a los testigos de las defensas, luego de que la Fiscalía y las querellas finalizaran su producción de pruebas. Si bien se esperaba que la primera declaración esté a cargo de Antonio José Maya, cirujano, médico legista y perito de parte de Leopoldo Luque, fue finalmente el neurocirujano que brindó el primer testimonio de la audiencia.

La etapa de las defensas comenzó después de los testimonios de José Luis Covelli y Ramiro Larrea, integrantes de la junta médica interdisciplinaria que evaluó las circunstancias de la muerte de Maradona. Ambos declararon el martes y cuestionaron el accionar de los profesionales que estaban a cargo de la salud del exfutbolista.

Según sostuvieron, la atención fue “inadecuada, deficiente y temeraria”. También señalaron que, después de la última intervención a la que fue sometido Maradona, debía haber sido internado en una institución médica y no continuar con un tratamiento domiciliario.

La declaración de Leopoldo Luque

Luque utilizó ante los jueces su ampliación de indagatoria para explicar cuál fue su participación en la atención del exfutbolista y marcar diferencias con las conclusiones de la Junta Médica.

Leopoldo Luque habló de la confianza que tenía con Maradona.

Leopoldo Luque habló de la confianza que tenía con Maradona.

“Se dejó entrever, y muchos lo notamos, que hay un paciente después de la muerte y pareciera haber otro en vida. Por eso se hace una hipótesis de la fiscalía que es ‘¿cómo no vieron las alarmas?, ¿cómo nadie hizo nada?’. La respuesta es simple: el paciente que describen los peritos de la Junta no es el que nosotros teníamos en vida. Pero no lo es, no es porque todos somos tontos y ninguno le hizo un estudio y a ninguno le importa el paciente", comenzó diciendo.

Luque sostuvo que los especialistas que analizaron el caso después del fallecimiento contaron con elementos que los médicos tratantes no tenían mientras atendían a Maradona.

“Según la junta Maradona tenía insuficiencia cardíaca, hepática, renal y estaba enajenado. Y ese no era nuestro paciente. La Junta saca estas conclusiones porque tienen la autopsia, las historias clínicas y un diagnóstico fijado que es el resultado de la autopsia. Entonces empiezan a ver qué puede confirmar eso”, afirmó.

Frente a los jueces, el neurocirujano señaló que los estudios cardiológicos realizados al exfutbolista arrojaron resultados normales y que tampoco existieron valores de creatinina que permitieran advertir problemas renales.

Respecto del estado del hígado, indicó que un hepatólogo confirmó que Maradona tenía cirrosis, pero que su funcionamiento era normal y no presentaba síntomas. “La estructura no es lo mismo que la función”, diferenció.

A partir de esos elementos, Luque rechazó que los médicos hubieran observado en vida el cuadro de gravedad que posteriormente describió la Junta Médica. “Jamás imaginé el final que tuvo, ni se me cruzó por la cabeza. Yo lo quería infinitamente a Diego. No era un paciente más. Estar cerca de Diego era hermoso, no se puede negar”, manifestó.

Luque hizo énfasis en su rol con Diego Maradona

El neurocirujano también se refirió a la relación que mantuvo con Maradona durante el período previo a su fallecimiento y explicó que comenzó a sentirse limitado para ayudarlo debido a que consideraba que el principal problema del exfutbolista estaba relacionado con su adicción al alcohol.

Según explicó, no contaba con las herramientas profesionales necesarias para abordar esa problemática y, una vez que se conformó un equipo para acompañar al paciente, redujo su intervención.

“Acá me nombran como médico de cabecera. Pero mi única utilidad real es que él confiaba en mí. Cuando vi que él tenía un equipo que lo ayudaba, me relajé. Para mí era frustrante no poder ayudarlo, por eso yo no quería participar más de eso. No me sentía útil”, explicó a los jueces.

Luque también rechazó que hubiera existido una intención de perjudicar a Maradona por parte de quienes participaron de su atención. “Creo que ninguno tuvo mala intención. Siento que todos hicimos lo mejor que pudimos”.

Qué dijo Luque sobre su rol durante la internación domiciliaria

Ante las preguntas de su abogado defensor, Francisco Oneto, el neurocirujano detalló específicamente qué función desempeñó durante la internación domiciliaria en la que murió Maradona.

“Yo le seguí la parte neuroquirúrgica. Y quiero aclarar que yo no vi ningún profesional haber hecho algo malo, todo lo contrario. Intentaron ayudar a un paciente como pasa en otras instituciones. Acá todos estudiamos para ayudar al paciente, todos. Yo quiero descartar que nos tiramos entre nosotros”, declaró.

En ese sentido, Luque negó haber estado al frente del equipo médico y explicó que muchas veces recibió información sobre la situación porque funcionaba como intermediario debido a la confianza que Maradona tenía con él.

“Yo voy a hablar de mi incumbencia. Yo no manejaba a los médicos. A mi me avisaban porque yo era mediador en muchas circunstancias porque yo me podía meter en la habitación. Yo al paciente lo quería y lo seguía queriendo. Pero yo no estaba a cargo”.

Durante otro tramo de su declaración, Luque regresó sobre uno de los principales argumentos de su defensa: la diferencia entre el estado clínico que observaron quienes atendieron a Maradona y el cuadro que posteriormente reconstruyeron los especialistas.

“El paciente de la Junta Médica es un paciente gravísimo, pero no era nuestro paciente”, sostuvo. Según su relato, los controles realizados antes del fallecimiento no reflejaron una falla generalizada del organismo y el propio Maradona tampoco manifestó síntomas que permitieran advertir ese escenario.

“Los estudios daban bien y el paciente no refería nada. Era un paciente que nosotros veíamos estable y sin esa falla multiórganica. Y eso de aislarse, lo hizo incontables veces. Acá el carácter y la personalidad, retrospectivamente lo trasladaron a una persona enajenada. Pero es una persona a la que Putin lo llamó a la mañana y él no lo atendía porque era la mañana. Él era así. Eso no hace presumir que es enajenada”.

De esta manera, Luque centró su declaración en cuestionar la reconstrucción retrospectiva realizada sobre la salud de Maradona y en delimitar su responsabilidad dentro del equipo que lo atendió, al insistir en que se ocupó del seguimiento neuroquirúrgico y que no estuvo a cargo de la internación domiciliaria.

Maradona: quiénes son los siete acusados

Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 mientras realizaba un tratamiento domiciliario, días después de ser operado de un hematoma subdural.

Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 mientras realizaba un tratamiento domiciliario, días después de ser operado de un hematoma subdural.

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 mientras realizaba un tratamiento domiciliario en una casa de las afueras de Buenos Aires, días después de haber sido operado de un hematoma subdural.

Por el caso están acusados de homicidio simple con dolo eventual siete profesionales de la salud: Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; Nancy Forlini, coordinadora del área de cuidados domiciliarios de Swiss Medical; el psicólogo Carlos Díaz; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni; y el enfermero Ricardo Almirón.

La junta médica fue creada en 2021 y estuvo integrada por peritos oficiales —legistas, un cardiólogo, dos psiquiatras, un toxicólogo, un nefrólogo y un hepatólogo— además de expertos de las defensas y las querellas.

La advertencia sobre los signos de una falla cardíaca

A mediados de agosto, el cardiólogo Gustavo Di Niro, integrante de la junta médica, declaró que los profesionales a cargo de la salud de Maradona habían ignorado “signos de alarma” compatibles con una falla cardíaca durante las últimas dos semanas de vida.

Entre ellos mencionó acumulación de líquido, dificultad para respirar, alteración del estado de conciencia, taquicardia y presión arterial elevada. Según explicó, ante esos valores, en un consultorio “lo medicaría”.

Maya, quien también integró la junta médica, había sostenido en 2021 una posición diferente. Para el especialista, la muerte de Maradona había sido súbita y no existían antecedentes coronarios que la hicieran previsible.

Desde este jueves, el tribunal comenzará a escuchar a los peritos aportados por Luque y Cosachov, además de otros testigos ofrecidos por las restantes defensas.

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