Racing, que perdía 1-0 y su estadio era un verdadero infierno, logró dar vuelta el marcador en el segundo tiempo y venció a Argentinos Juniors por 2-1 con goles del colombiano Giovanni Moreno, en partido correspondiente a la undécima fecha del torneo Apertura.
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En Avellaneda, el equipo local, dirigido por Miguel Ángel Russo, sin brillar se recompuso tras la derrota sufrida en la fecha pasada en el clásico con Independiente que llevó a una semana ajetreada en cuanto a insultos y provocaciones de la hinchada para con los jugadores.
El clima no era el ideal y lo tenso de la atmósfera hacía prever que un gol de la visita desataría una serie de reproches en el Juan Domingo Perón. Y así fue cuando Federico Niell abrió el marcador a los 28 minutos del primer tiempo para Argentinos, que llevaba cuatro partidos sin caídas, con dos triunfos.
A partir de la apertura del marcador, la gente volcó toda su bronca contra los jugadores, el cuerpo técnico y la dirigencia hasta terminar en una silbatina ensordecedora en el entretiempo.
Pero en el complemento, el hábil futbolista colombiano encendería su juego y haría renacer a Racing cuando todo parecía oscuridad. Giovanni Moreno, con un golazo de tiro libre y una buena definición, consiguió los dos tantos con los que el conjunto local pudo dar vuelta el marcador y llevarse la tan ansiada victoria.
El local ofreció un juego impreciso y desordenado y sólo en el comienzo mostró algunas acciones ofensivas interesantes a partir de Moreno.
Argentinos, bien parado en el medio con Juan Mercier y Néstor Ortigoza, se adueñó de la pelota y, sin lucirse, controló un duelo de opaco nivel.
La apertura del marcador se consumó a los 28: Jorge De Olivera desvió una pelota en forma defectuosa; Emilio Hernández la tomó y lanzó un centro desde la izquierda; rebotó en un defensor, pegó en el palo, y le quedó cómoda a Niell para empujarla al fondo del arco.
El resultado enfureció a la parcialidad local que bramó: "La camiseta de Racing/se tiene que transpirar..." y, al final del primer tiempo, silbó e insultó al entrenador, Miguel Ángel Russo.
En el segundo tiempo, Racing apeló a una actitud más agresiva y, en forma desordenada, avanzó sobre el campo rival.
Moreno, primero con un impecable remate de tiro libre y luego con una definición certera luego de Gabriel Hauche dejara pasar una pelota entre sus piernas, desequilibró el marcador en favor del equipo de Avellaneda.
Fueron dos maniobras individuales que rescataron a Racing de un discreto desempeño colectivo y lo asociaron a un triunfo tan justo como modesto.
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