A continuación Ámbito recopila algunas de las polémicas más importantes de los 92 años de historia de la Copa del Mundo, situaciones en las que la pelota sí se manchó.
Cuando dios extendió su mano y el diablo metió la cola
No existe un episodio más controversial que el primer gol de Maradona a Inglaterra por los cuartos de final de México 1986. Símbolo del potrero argentino, de la viveza criolla en su expresión más anarquista, el capitán de la Selección detonó el Estadio Azteca: un rechazo para atrás de un defensor que el Diez ganó en la carrera ante Peter Shilton y trompeó la pelota para que entre. Reclamos ingleses, festejos argentinos y hecho consumado. La verdad sobre quién ideó la frase “la mano de Dios”, luego de 36 años, es imposible de dilucidar. Tal vez por que minutos después de esa jugada, Maradona -sólo él podía hacerlo- sepultó la polémica con la obra de arte más maravillosa que el fútbol haya conocido.
Diego Maradona
La mano de Dios, el gol más discutido de la historia del fútbol.
El Gráfico
Ocho años después, el cuento épico se transformó en uno de terror. Nunca en la historia del fútbol había ocurrido que un enfermera se lleve de la mano a un jugador. El 25 de junio de 1994, el máximo emblema nacional se retiraba del Foxboro Stadium, en las afueras de Boston, acompañado por una asistente de salud. Tras una sufrida victoria argentina 2-1 sobre Nigeria, el capitán parecía marcado. Horas después el propio Diego contaba la verdad. “Me cortaron las piernas”, decía al borde de las lágrimas, ya en Dallas. Había dado positivo de efredina, una droga prohibida que ayuda a aumentar la capacidad respiratoria y que tomó como parte del plan nutricional del entrenador personal Daniel Cerrini. Era el fin de la leyenda en la Selección argentina.
Diego Maradona enfermera
Maradona se retira de la mano de Sue Carpenter, la asistente sanitaria que lo llevó al control antidoping.
Archivo
El gol fantasma que no fue pero que festejó toda Inglaterra
Estadio de Wembley, 1966. El VAR no existía pero por primera vez en la historia el Mundial se transmitía en directo, vía satélite, el certamen. Millones de fanáticos locales buscaban celebrar el primer título. Los británicos, liderados por Bobby Charlton, se lo daban vuelta a la poderosa Alemania de Franz Beckenbauer, pero a los 89 llegó el empate tras una andanada de ataques germanos.
El primer suplementario se cerró con una de las jugadas más discutidas de la historia: Geoff Hurst recibió una pelota en el área grande y desde una posición incómoda, de media vuelta, remató al arco. La pelota venció al arquero Hans Tilkowski, pegó en el travesaño y rebotó… fuera del arco. Sin embargo, los ingleses gritaron el gol y los árbitros convalidaron la jugada. La televisión no pudo demostrar nada. Muchos años después, con tecnología avanzada, se comprobó que la pelota no había entrado. Inglaterra ganó finalmente 4-2 y logró su única copa del mundo.
Fútbol, dictadura y suspicacias
Argentina ganó su primer Mundial en 1978 en épocas del gobierno de facto liderado por Rafael Videla. Las intrigas y dudas de todo el planeta no fueron pocas, incluso con versiones de jugadores que no habrían querido venir por la dictadura, tal el caso de Johan Cruyff, aunque el propio neerlandés negó ese rumor.
Esta fue una de las pocas ediciones en las que no hubo eliminación directa en rondas, sino dos fases de grupos. En la segunda etapa, el mejor de cada zona disputaba la final. Argentina compartió ronda con Polonia, Brasil y Perú. Por el cruce de resultados, el elenco que dirigía César Menotti necesita vencer por cuatro goles a los incaicos para acceder al duelo decisivo. El 21 de junio, en el estadio de Rosario Central, la Selección nacional se impuso 6-0 con tantos dobles de Mario Kempes y Luis Luque y los restantes de Alberto Tarantini y René Houseman. El resto es historia conocida, y las conspiraciones también.
Il Duce: ganar o morir
Si en Argentina 1978 se dudaba de la injerencia militar en el desarrollo deportivo, en Italia 1934 y Francia 1938 no hubo lugar a dudas. “Hay que ganar. Es una orden”, lanzó lacónico Benito Mussolini, líder del régimen fascista que gobernaba la península europea. Por supuesto, la Azzurra ganó la Copa, merced de la presencia del militar en cada partido, nacionalización de varios futbolistas extranjeros y de decisiones arbitrales fuera de cualquier moral. Incluso, la historia dice que Mussolini amenazó de muerte a sus jugadores para la final y, a sabiendas de lo sucedido, el arquero de Checoslovaquia no se esforzó demasiado en contener a sus rivales. Italia ganó ese partido por 2-1.
En Francia 1938 Il Duce también utilizó el fútbol como herramienta de propaganda, pero dio un paso más allá: los deportistas empleaban el saludo fascista en la cancha y llegaron a jugar partidos con indumentaria negra, en homenaje a los camisas pardas, las fuerzas militares de Italia. Aunque Alemania, ya gobernada por Adolf Hitler, aspiraba a ganar el Mundial, nada pudo detener a Italia, que alzó la Copa Jules Rimet (precisamente, francés) luego de superar 4-2 a Hungría en el último choque.
¿Qué le pasó a Ronaldo?
En la segunda parte de la década de 1990, El Fenómeno era el mejor jugador del mundo. Sus gambetas y goles recorrían el planeta en una equilibrada muestra de arte y deporte. El Mundial de 1998 debía ser su gran momento, ya que cuatro años antes había formado parte del Brasil campeón como un adolescente que prometía demasiado. La Verdeamarelha arrasó hasta la final, partido en el que el carioca mostró un nivel preocupante. Algunos rumores daban cuenta de diferentes problemas de salud, principalmente un ataque de epilepsia. El mejor centrodelantero de la historia había sufrido convulsiones horas antes del duelo ante Francia y su vida estuvo en peligro. Su presencia en el partido decisivo estuvo en duda hasta el mismo comienzo. Los galos se impusieron 3-0 ante un Brasil totalmente desconcertado y para el que Ronaldo no hizo prácticamente nada. Los hinchas marcaron a su estrella como responsable de la derrota, pero desconocían un detalle. Más de una década después, Bruno Caru, médico de aquella selección, reveló que el problema del Fenómeno esa tarde había sido una afección cardíaca que le provocó la convulsión.
Por una cabeza
Zinedine Zidane guió a Francia para obtener su primer Mundial en 1998. También condujo a Francia a su segunda final en Alemania 2006, en una de las actuaciones más recordadas en la historia del fútbol. Sin embargo, todo se diluyó en el choque desenlace ante Italia. Aquella tarde en Berlín marcó un hito para el balompié argentino: Horacio Elizondo, presente en el duelo inaugural, fue el primer árbitro albiceleste en dirigir una final. El exreferí fue protagonista de la noche cuando en el cierre del alargue fue advertido por uno de sus asistentes que el diez galo había dado un cabezazo a Marco Materazzi (los goleadores del encuentro); consecuentemente, sin titubear, le mostró la roja al mediocampista, que disputaba su último partido como profesional. Años después ambos protagonistas confirmaron que el italiano había hecho un comentario despectivo sobre la hermana de “Zizou” y provocó la violenta reacción.
zidane cabezazo.mp4
FIFA TV
Los palos y el bidón
“Lo que me hicieron fue irresponsable. Bebí agua y quedé como tonto”, declaró el defensor brasileño Branco. Argentina le ganó a Brasil 1-0 por los octavos del Mundial 1990 en una tarde en la que los palos salvaron a la Selección y una genialidad de Maradona para asistir a Claudio Caniggia le dio el triunfo. Un rato antes de eso, en el cierre del primer tiempo, dos faltas de la Verdeamarelha, a Pedro Troglio y al Diez, generaron una situación pocas veces vista en la historia del fútbol, con ribetes de novela policial en su máximo explendor. Galíndez, histórico masajista, utilero y varios “oficios” más, entró para atender a ambos jugadores golpeados. Con celeridad, le convidó agua a varios rivales, pero siempre con la precaución de darles una botella verde. El que aceptó en ambas ocasiones fue Branco, que terminó totalmente diezmado. El propio Pelusa, 15 años más tarde, contó la verdad: el líquido tenía Rohypnol, un potente somnífero que alguien picó e introdujo en la botella.
Un semifinalista inesperado
Corea del Sur eliminó a Portugal, España e Italia durante su Mundial en 2002 para finalmente caer en semis ante Alemania. Sería una de las mayores sorpresas de la historia si no fuera por los horrores arbitrales a su favor. A la Azzurra le anularon por off side un gol que debió ser convalidado y luego el ecuatoriano Byron Moreno echó a Francesco Totti por simular una falta en una jugada dudosa. Días después, Corea del Sur dejó en el camino por penales a los ibéricos con una actuación más que olvidable del egipcio Gamal Ghandour, que le anuló dos tantos legales a los europeos.
El arbitraje levantó muchas sospechas a lo largo de toda la Copa del Mundo que llegó a Asia por primera vez. Cuando explotó el FIFA-Gate en 2015, pocos días después de los arrestos masivos, se comprobó que Corea del Sur había arreglado dichos partidos.
El Mundial más violento de la historia
Se suele pronunciar este enunciado para describir a Chile 1962. Terminado el certamen se registraron cinco jugadores fracturados y casi 50 lesionados, entre ellos Pelé. En una época de tácticas ofensivas, lo que destacó en este torneo fue la agresividad. Entre patadas y golpes, el duelo que quedó en el recuerdo fue el que mantuvieron el local e Italia, país que había calentado la previa con artículos periodísticos discriminatorios y segregacionistas. “Es un país subdesarrollado”, publicó Il Resto del Carlino. Los trasandinos, como era de esperar, recibieron los comentarios de la peor forma y se guardaron todo el rencor para el duelo con los europeos. La selección visitante entró al campo de juego con flores blancas como símbolo de paz, pero al Estadio Nacional de Santiago le importó poco. Desde el primer segundo de partido sólo hubieron golpes, lesiones, dos expulsados en la Azzurra y los Carabineros en el campo de juego por ingresos permanentes. La Roja ganó 2-0, pero el 2 de junio de 1962, día de la Batalla de Santiago, será recordado como una de las jornadas más oscuras en la historia del fútbol. "Buenas noches, el juego que usted está a punto de ver es, posiblemente, la más estúpida, horrible, repugnante y vergonzosa exhibición de fútbol de la historia", dijo David Coleman días después cuando la BBC retransmitió el duelo.
FIFA-Gate: coimas en torno a Qatar
El próximo Mundial tendrá una de las sedes más exóticas de la historia, por el destino, el calor, la fecha del año y las escasas distancias entre sedes. El segundo torneo asiático nació como expresión del mundo árabe, pero se materializó por un entramado de sobornos que llevó al mismísimo Michel Platini, titular de la UEFA, a ser condenado a prisión en el marco del caso de corrupción más grande de la historia del fútbol. La investigación del FIFA-Gate llegó hasta la elección de Qatar como sede e hizo caer a Joseph Blatter de su trono en el fútbol mundial. Este torneo es considerado como el más caro de la historia merced de los más de u$s 200.000 millones invertidos por el comité organizador. Sin embargo, el despilfarro de billetes no incluyó un cuidado perspicaz de los derechos humanos: existen muchas expresiones prohibidas en dicha nación (por caso, la homosexualidad) y bien es sabida la relación con las mujeres en aquellas latitudes, amén de los trabajadores que han resultado heridos o muertos durante la construcción de los estadios.
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