Martín Gonzalo Acro, el barrabrava de River baleado en la cabeza presuntamente por miembros de la otra facción de la hinchad de ese club, finalmente murió, según confirmó personal médico del Hospital Pirovano, donde estaba internado.
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El joven de 29 años fue herido fatalmente cuando salía de un gimnasio de la Capital, junto a su novia, y otro hincha de River, que también resultó herido.
Martín Acro era investigado por el Ministerio Público como uno de los presuntos responsables de ese ataque ocurrido a principio de año. El hecho ocurrió cuando Martín Gonzalo Acro, de 29 años y ex maestranza de River, salía de su clase de boxeo junto a su novia y otro hincha, Osvaldo Gastón Matera, de 28, de un gimnasio ubicado en Pedro Rivera al 5100, en la Capital Federal. Las tres personas comenzaron a caminar, pero a pocos metros fueron sorprendidas por los ocupantes de un automóvil Fiat Duna bordó en el que viajaban varios muchachos a gran velocidad e imprevistamente frenaron delante de ellos.
Acro y Matera se escaparon, y al llegar a la esquina de Cullen y Bauness fueron atacados a tiros frente al colegio católico Hermanas Dominicas de la Anunciata y a dos cuadras de la estación de trenes de Villa Urquiza.
Tras la agresión, los atacantes huyeron a gran velocidad, al igual que otro vehículo que presuntamente actuaba como apoyo, en tanto que las víctimas quedaron heridas tendidas en la calle. Acro recibió tres balazos, mientras que el otro hincha, que también integraría la barra brava aunque sin formar parte de la primera línea, sufrió una sola herida de bala.
Al ser alertados por vecinos del barrio, policías de la seccional local y médicos del SAME arribaron al lugar y asistieron a los dos heridos, que fueron trasladados al hospital Pirovano, donde varios integrantes de «Los borrachos del tablón» se acercaron ayer para conocer el estado la salud de los hinchas baleados y les informaron que «la lesión era casi irreversible». El jefe de terapia intensiva de ese hospital, Mario Bisiglia, informó que Acro ingresó con dos balas en el cráneo y otra en el muslo y en estado de coma a raíz de pérdida de masa encefálica.
Otro de los episodios vinculados con la pelea interna de la barra brava de River había ocurrido en febrero último, cuando en la denominada «batalla de los quinchos» dentro del predio del club una persona resultó herida de bala y otras dos con armas blancas. Se decía -además-que habría sido uno de los que pinchó los neumáticos de los autos de los jugadores que se encontraban en el estacionamiento del club cuando River perdió 3 a 0 con Racing en agosto de 2006.
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