Racing volvió a notarse en la lucha por el título y, aunque terminó ganando ajustadamente, si se mide lo realizado, mereció un resultado más generoso. Manejó la pelota en el mediocampo con mucha dinámica y aprovechó la velocidad de sus dos delanteros para crear numerosas situaciones de gol.
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Gastón Fernández fue imparable para Alcaraz, que muchas veces apeló a brusquedades para controlarlo y, por el otro lado, el uruguayo De Souza tuvo muchos problemas con Lisandro López, por lo que el líbero Fuentes tuvo que salir a relevar a sus compañeros de manera constante.
Vélez está sintiendo el esfuerzo de jugar campeonato y copa, y con las variantes que tuvo en el mediocampo perdió precisión en el manejo y en la marca. Para sus males Sena se hizo expulsar ( tontamente) a los 41 minutos del primer tiempo, por lo que se vio obligado a retrasar sus líneas y enviar largos pelotazos para explotar la potencia de Valdemarín y de Zárate, precisamente su mejor hombre y el responsable de que el resultado haya sido tan ajustado, con esos dos golazos (uno sobre el filo del silbato final) y siempre inquietando con su movilidad.
El planteo de Fillol esta vez fue perfecto, porque Racing defendió con orden y atacó con mucha gente. Sólo le faltó concretar un porcentaje más alto de las situaciones favorables que tuvo para conseguir un triunfo holgado.
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