Argentina mejoró la pobre imagen dejada en el debut del miércoles frente a México, aunque aún está lejos de mostrar el nivel defensivo y la agresividad ofensiva que lo llevaron a lograr el subcampeonato del mundo el año pasado en Indianápolis.
Ante los uruguayos, el conjunto -que dirige Rubén Magnano-impuso su mayor jerarquía individual y colectiva, por lo que el partido ya estaba resuelto al finalizar el primer tiempo (43-25). Sin embargo, esta victoria puede servir de poco, sólo para recuperar la confianza, dado que es poco probable que Uruguay pase de ronda y, para la segunda fase, se arrastrarán los puntos conseguidos ante los equipos que clasifiquen, que serán los cuatro primeros de cada grupo de cinco.
El triunfo sólo servirá si hoy Uruguay vence a México y si avanza a la otra ronda.
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