"Soy el absoluto y único responsable de este momento del Boca Juniors. Me sentí plenamente libre, plenamente feliz en el club", añadió.
Brindisi pidió los hinchas que apoyen a los jugadores y manifestó que con su dirección el equipo no logró alcanzar los objetivos que el club se había propuesto para esta temporada.
Desde que Brindisi asumió a su cargo a mediados de año, tras la renuncia de Carlos Bianchi, el equipo perdió la Recopa Sudamericana con el Cienciano de Perú, queda relegado en el Apertura y sólo tiene por delante la Copa Sudamericana, en la que debe jugar el partido de vuelta de los cuartos de final frente al Cerro Porteño paraguayo en Asunción, el próximo miércoles, después de igualar a uno el de ida.
En el actual torneo Apertura, el Boca ganó seis partidos, igualó tres y perdió cinco.
"Hablé por teléfono con el presidente, Mauricio Macri, y decidimos que desde mañana se haga cargo del plantel profesional Jorge Benítez como entrenador en reemplazo de Brindisi", explicó esta noche Pompilio en diálogo con la prensa.
"Benítez (dirige a la quinta división) será el entrenador hasta fin de año y estará acompañado en sus funciones por el preparador físico Alfredo Altieri", amplió el dirigente.
Altieri fue designado la semana anterior como coordinador de las divisiones inferiores boquenses pese a no ser directamente un director técnico, en reemplazo de Fabián Carrizo, a quien le habían anunciado que no le renovarían el contrato que finalizaba a fin de año, por lo que decidió dejar su puesto inmediatamente.
"Los dos se pondrán al frente del equipo mañana mismo, pero dadas las circunstancias se cambió el horario de entrenamiento, que pasó de las 10.30 en que estaba pautado originalmente, a las 16.30", completó su informe Pompilio.
Posteriormente el directivo admitió haberse "sorprendido" por la renuncia de Brindisi, "ya que más allá del resultado nada hacía imaginar que algo así pasaría hoy mismo".
De hecho antes del partido el técnico había compartido un 'minifestejo' del cumpleaños número 31 de Martín Palermo y su humor era excelente, según contaron algunos allegados. Pero la derrota en el superclásico transformó todo.
"El plantel viajará el martes por la tarde a Paraguay, para jugar el miércoles con Cerro Porteño por la Copa Sudamericana, y ojalá que nos vaya bien", fueron las palabras de despedida esgrimidas por Pompilio.
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